Wayne Howard Robinson es recordado como uno de los pívots clave de los años 80 en la Liga Endesa. Elegido en el Draft de 1980, Robinson aterrizaría tres años después en España previo paso por la liga italiana y dejó huella en su estancia en nuestro país que duró casi una década.

Su primer destino en Europa fue el Oece Trieste de la A2 italiana. En dos temporadas fue capaz de ascender al equipo desde la segunda división y de promediar de forma constante 17 puntos y 8 rebotes. Unos promedios que posteriormente en España demostraría poder repetir.

En el Madrid tuvo un primer año duro pero su presencia fue creciendo. Los de Lolo Sainz buscaban una presencia interior que acompañase a Fernando Martín y Robinson aportó justo lo que esperaban. Su llegada coincidió con la de Brian Jackson que posteriormente también tendría una extensa carrera en España y que también había pasado por Italia.

«Una noche, estando en Trieste, vi por televisión un partido de la Copa de Europa entre el Simenthal de Milán y el Real Madrid. Le dije a mi mujer que yo tenía que jugar esa competición, pero no tenía ni idea de que acabaría siendo en el Madrid. Mi agente hizo un gran trabajo y fiché por el que entonces era el equipo con más éxito de Europa»

Con los blancos (en tres años) se alzaría con 3 ACBs, 2 Copas del Rey y una Recopa.

Dejó el Madrid en el 86 pero su destino no le llevó muy lejos de España. Se sumó al ambicioso proyecto del Cacaolat Granollers en el que sería uno de sus referentes junto a Creus y fue allí donde vivió uno de sus momentos más duros como jugador.

A la conclusión de la temporada 87/88, Robinson tuvo que dejar el baloncesto por problemas en el corazón. La intención de Wayne (que venía de firmar su mejor temporada con 20 puntos y 8.8 rebotes) era continuar con el equipo pero su salud truncó sus aspiraciones. Regresó a Estados Unidos y con el tiempo comprobó que sus dolencias no eran tan graves como se destacaron en un primer momento.

Y decidió volver años después. Tal y como relató a Javier Ortiz para ACB.com, «Estaba entrenando bien en casa y quería ver si podía volver a jugar al mismo nivel anterior, pero pocos equipos me dieron la oportunidad«. Esa oportunidad se la dio el TDK Manresa para 6 partidos mediada la temporada 91/92. Sus números volvieron a ser buenos y hasta jugó un año más con el Alcalá pero terminó colgando las botas de forma definitiva.

Posteriormente a su retiro regresó a Estados Unidos donde se ordenó pastor en 1996 y donde sigue con sus enseñanzas hasta el día de hoy.

«Después del baloncesto, trabajé como asesor financiero y especialista en impuestos. Mi título universitario es finanzas. Luego, trabajé en un centro para niños y los ayudé a ellos y a sus padres a aprender a tener una vida mejor. Vi a mucha gente luchando y supe que la única respuesta era que tuvieran una relación con Jesucristo. Fui miembro de una iglesia con más de 2000 personas y trabajé con los jóvenes. Después de eso, supe que Dios quería que yo fuera pastor de una iglesia. Es una gran oportunidad para trabajar con personas en la iglesia

En la actualidad ejerce como Director Cristiano de un Ministerio Evangelístico. Puedes escuchar varios de sus últimos sermones (todos con fecha de 2019) en el siguiente enlace.