Un 15 de octubre de 2005 en Granada Aíto García Reneses le dio la alternativa a Ricky Rubio, un chaval de la cantera del Joventut que un año y medio antes había irrumpido con enorme fuerza en la Minicopa. Con sólo 14 años, 11 meses y 24 días, el base de El Masnou se convirtió en el debutante más joven de la historia de la Liga Endesa.

 

Tres años después, de nuevo de la mano de Aíto, Ricky Rubio disputaría toda una final de los Juegos Olímpicos contra Estados Unidos con sólo 17 años. A punto de cumplir los 28 años, el base catalán ya lleva 13 años en activo, los últimos siete en la NBA, y aún le queda toda una carrera.