Considerado uno de los históricos de la Liga Endesa, el Club Baloncesto Valladolid está pasando por los que posiblemente sean los peores momentos de su historia. La economía por la que pasa el país es, sin duda, el acicate de los malos resultados obtenidos a lo largo de la presente temporada. Su presidente ya avisó en su día de que no habría ningún problema si el equipo descendiese de la categoría, ya que consideraba que la Adecco Oro era la competición idónea para empezar de cero. Habiendo pasado ya el ecuador de la temporada, parece muy complicado pensar en que el conjunto vallisoletano compita junto a los dieciocho mejores equipos de España la próxima temporada: son colistas con un pobre balance de 2 victorias y 20 derrotas.

El bajo presupuesto impidió en verano confeccionar una buena plantilla. Y los atrasos en pagos están llevando a muchos jugadores a hacer las maletas. El último en hacerlas ha sido el norteamericano Jason Rowe, que se convirtió en el quinto estadounidense en abandonar Valladolid esta temporada. Antes, las hicieron Luther Head (infeliz por su estado de forma, se marchó sin debutar), Akeem Wirght (al que el CB Valladolid cortó para fichar a Drew Viney, quien más tarde se fugaría sin dar explicaciones) y el penúltimo caso y más curioso fue el de Melvin Sanders, que tras afirmar que era consciente de los problemas por los que pasaba el equipo pucelano abandonó Valladolid como de la noche a la mañana. Sin dar explicaciones ni despedirse de sus compañeros. No ha ocurrido sólo con jugadores norteamericanos, ya que Antonio Porta también se «bajó del barco». El italiano lo hizo a consecuencia de su no entendimiento con el técnico morado. Sin olvidarnos del griego Vasilopoulos, que tras «colgar las botas» durante un período fichó por el Valladolid, donde no más tarde tuvo que marchar por una grave lesión en la rodilla. Siete jugadores en 22 jornadas. Ver para creer.

La cosa no queda ahí. A lo largo de la presente campaña han pasado un total de 18 jugadores por Valladolid, así pues los morados están tocando el límite de 20 jugadores que puede tener un equipo de la Liga Endesa a lo largo de la liga regular. El 19 podría ser un interior, ya que según adelantó en el día de ayer «Gigantes del Basket» el equipo de Ricard Casas está negociando para hacerse con los servicios del ala-pívot Lamont Mack, que llegaría para cubrir el lugar que ha dejado Nikola Cvetinovic, que dice adiós a la temporada después de una rotura del ligamiento cruzado anterior (estará un período de 5-6 meses de baja).

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