Ganadora de dos oros y una medalla de bronce durante su estancia en las categorías inferiores de la selección española, la generación del 1993 era, es y será considerada como una de las más potentes en el baloncesto español.

¿Qué encontramos en ella? Mucho talento. Dani Díez, Álex Abrines, Guillem Vives, Álex Suárez y Jaime Fernández son el presente más prometedor en la máxima competición del baloncesto español, y es que el arranque de los cinco jóvenes jugadores en la Liga Endesa ha sido sorprendentemente bueno y positivo para sus respectivos equipos, que ya se frotan las manos pensando en un futuro cada vez más cercano.

Dani Díez

Empezando por Dani Díez, el jugador más valorado de la generación del 1993 en la Liga Endesa, hasta la fecha. El alero internacional cedido por el Real Madrid al Gipuzkoa Basket está aprovechando los minutos que le está dando Jaume Ponsarsnau y tanto en San Sebastián como en la capital de España se frotan las manos con las sensaciones que está dejando uno de los mayores proyectos del baloncesto nacional. En apenas dos jornadas Dani Díez ya ha conseguido asentarse entre uno de los jugador más determinantes de la categoría y con él en pista hemos visto a un Gipuzkoa Basket que -a pesar de las dos derrotas cosechadas- promete competir mucho en este curso. Los números del madrileño son de 14.5 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración en casi 30 minutos por partido.

Otro que no está defraudando en el arranque de la Liga Endesa es Álex Abrines, que en su tercer año como azulgrana ya tiene un rol más importante en el esquema de Xavi Pascual. El escolta internacional con España y formado en las categorías inferiores de La Salle balear está muy fino desde la larga distancia y con 7/8 es el jugador que más veces ha conseguido encestar desde el triple tras éstas dos primeras jornadas. El culé acumula unos promedios de 17.5 puntos, 2 asistencias y 15.5 de valoración en algo más de 23 minutos.

La sorpresa -quizás- está siendo Jaime Fernández. Después de una temporada en la que no contó con demasiado protagonismo para Txus Vidorreta, el base-escolta formado en las categorías inferiores del Tuenti Móvil Estudiantes está pasando por sus mejores momentos en la élite del baloncesto. El ‘7’ estudiantil es con 12.5 puntos, 1.5 rebotes y 3 asistencias para 15 de valoración por partido uno de los jugadores que mejor está rindiendo para el ‘Estu’ en el arranque de temporada y parece ser que por sus manos van a pasar muchas de las opciones de los colegiales en la presente edición de la Liga Endesa.

Con menos números pero dejando buenas sensaciones han iniciado el curso dos jugadores formados en las categorías inferiores del Club Joventut de Badalona. Guillem Vives, ahora en la capital del Turia, tiene un rol diferente en el Valencia Basket al que tenía en la ‘Penya’ y siendo el tercer base en la rotación de Velimir Perasovic ha conseguido levantar los primeros aplausos de la ‘Fonteta’ dejando desde el primer día sus principales virtudes sobre el parqué: buena visión de juego, inteligencia, tiro exterior e intensidad defensiva. Por su parte Álex Suárez ha aprovechado la lesión de Nacho Llovet para demostrarle a Salva Maldonado que sí es un jugador capacitado para ayudar al FIATC Joventut esta temporada en la Liga Endesa.

Sin hacer números escándalosos pero aprovechando sus oportunidades cada vez que salen a pista encontramos en San Sebastián a Mikel Motos y Julen Olaizola, otros dos jugadores internacionales con la generación del 1993 en España y que compiten en la máxima categría del baloncesto español. Mamadou Diop, sin oportunidades en Vitoria.