El 15 de noviembre de este año, Alberto Abalde juega 2 minutos y 49 segundos frente al Bayern Munich en la Euroliga. Viene de jugar apenas 8 minutos en Murcia en la derrota de su equipo y regresaba, aunque fuese de forma testimonial tras no contar para Ponsarnau en 4 partidos consecutivos, a la rotación del Valencia Basket en la Euroliga. Su tercera temporada como taronja empezaba a oscurecerse con el paso de los partidos.

A pesar de la salida de Rafa Martínez, el conjunto valenciano se había reforzado como Jordan Loyd y Vanja Marinkovic en la línea exterior. Activos que sumar a los ya presentes como Fernando San Emeterio, Joan Sastre o Aaron Doornekamp para poder hacer frente a las exigencias de la Euroliga y la Liga Endesa.

Y en el arranque de la temporada Abalde estaba siendo de los que contaban con menos oportunidades. En las 8 primeras jornadas de Liga Endesa sus promedios fueron de 3 puntos y 2.7 de valoración en menos de 9 minutos de juego. En la Euroliga solo había jugado 4 partidos de 8 posibles (2.7 puntos de media). Pero a partir del 17 de noviembre su temporada iba a dar un giro de 180 grados.

En 3 días, frente al Casademont Zaragoza y el Zenit, Abalde iba a anotar 37 puntos. 19 a los maños con 6 rebotes y 22 de valoración. 18 a los rusos con 4 triples y 20 de valoración. La mejor forma de cambiar una tendencia que se ha mantenido, no de forma tan explosiva pero sí con una aportación constante por su parte.

En el último mes de Liga Endesa ha promediado 11.8 puntos, 4.6 rebotes y 15.4 de valoración en apenas 20.6 minutos de media. Con solo 11 minutos más ha conseguido multiplicar su producción anotadora por 4 y la de valoración casi por 6. En ese tiempo solo Nikola Mirotic, Javier Beirán, Jaime Fernández y Marc García han valorado más que él entre los nacionales y solo Dubljevic le supera en el Valencia Basket.

Y su aportación no solo ha llegado en forma de números individuales. En los 11 partidos disputados desde que subió sus minutos los de Ponsarnau tienen un balance de 8-3 con un 4-1 en ACB y un 4-2 en Euroliga. En las primeras 16 jornadas de la temporada tenían un 5-11 que les dejaba en la zona baja en ambas competiciones. ¿Se mantendrá la tendencia?