Svetislav Pesic parece un hombre satisfecho. Con su vida familiar y con su carrera. Al menos eso es lo que se desprende de su última entrevista con La Vanguardia, en la que, entre otras cosas, dice que no le preocupa no haber entrenado en Estados Unidos porque ya lo ha hecho en las dos mejores ligas del mundo (Euroliga y ACB), y se centra especialmente en su carrera como entrenador y en cómo ha evolucionado su familia junto a él.

Pesic recuerda con nostalgia su juventud. En una entrevista anterior ya había recordado cómo había empezado jugando al fútbol en el colegio, y que incluso probó el ping pong antes de llegar al baloncesto con 14 años.

«Cuando vivía en Pirot, el profesor de educación física entrenaba al club de la ciudad. Me propuso ir al equipo», explica Pesic. «Yo tenía 14 años. Años después ganamos la Liga serbia, que era como una segunda división, y jugamos el torneo de ascenso a la liga yugoslava, la mejor de los Balcanes. Fui el MVP del torneo, pero perdimos contra Sarajevo«. 

Ahora habla sobre cómo todo el mundo era humilde en aquella Yugoslavia, las injustas críticas que sufría su hijo Marko cuando jugaba para él, o cómo le llegó la oportunidad de entrenar a la selección de Alemania y lo que supuso para su familia.

Derrota por 29 puntos y en casa ante CSKA. ¿Qué dijo Pesic tras este duro resultado?

Fue en 1987, después de haber ganado a Estados Unidos en el Mundial juvenil con la selección yugoslava de Kukoc, Radja, Divac, Djordjevic…

«Habíamos ganado a Estados Unidos en el Mundial Juvenil de Bormio. Éramos el primer equipo europeo que lograba algo así», recuerda Pesic. Fue entonces cuando le llegó la oferta de la Federación Alemana de baloncesto. «Le dije a Vera (su mujer): ‘Me ofrecen dos años de contrato. ¿Qué hacemos?’. Ella trabajaba en una importante compañía yugoslava. Me dijo: ‘Te vas por un año, miras cómo es y luego decido si voy yo’. Yo le contesté: ‘Vamos juntos o no vamos’.»

Tras hablar con el jefe de su mujer decidieron marcharse juntos a Alemania. Habían acordado que el trabajo de Vera seguiría disponible para ella cuando volviesen. Aún no lo han hecho. 

Pero aunque Pesic se va por las ramas, el entrevistador insiste. «Coach, ¿cómo se convirtió en entrenador?».

«Soy economista. En 1982 era director general del Bosna Sarajevo. El equipo perdió once partidos. Me llamó el presidente y me dijo: ‘Hasta que no encuentres a otro entrenador, tú diriges el equipo’. Me puse. Ganamos 1-2-3-4… Ganamos la liga yugoslava. ¿Cómo irme? ¡No podía echarme a mí mismo!»