No llevaba ni un año completo jugando en la Liga Endesa pero Walter Tavares iba evolucionando en la competición a un ritmo endiablado. La temporada 12/13 fue una simple toma de contacto en la que entraba y salía de las convocatorias aunque terminó siendo utilizado por Pedro Martínez en los playoffs. Lo mejor estaba por llegar y en Las Palmas no salían.

Al año siguiente su rol había cambiado. Los partidos de pocos minutos (4 en la jornada 2 y 6 en la jornada 3) dejaron paso a encuentros en los que producía rebotes y tapones con gran celeridad. Aportó 7 rebotes y 2 tapones en el derbi ante el Iberostar Tenerife pero lo mejor estaba por llegar.

En la jornada 9 se fue hasta los 35 minutos de juego. ¿La razón? Sus 14 rebotes y 3 tapones ante el Monbus Obradoiro. Sumó 6 puntos y se fue hasta los 16 de valoración. Fue su primer gran partido en la Liga Endesa en un encuentro en el que los canarios fueron a remolque buena parte del mismo pero que terminaron llevándose por 77 a 83. Su dominio bajo los aros fue total.

Pero su partidazo no quedó en un caso aislado. A la semana siguiente le hizo 8 puntos, 13 rebotes y 3 tapones al CAI Zaragoza (24 de valoración) y si alguien no había oído hablar de sus 221 centímetros había llegado el momento. Esa temporada también firmaría su primer doble-doble en ACB (10 puntos, 13 rebotes y 26 de valoración ante el Valladolid).

Todavía jugaría un año más con el Herbalife Gran Canaria antes de dar el salto al Draft. 7.9 puntos, 7.9 rebotes y 1.7 tapones que le valieron ser escogido en el puesto 43º.