Nuevamente por aquí, después de la importante victoria ante el UCAM Murcia y a punto de poner rumbo a Rumanía, donde tenemos un partido que afrontamos como una final.

Tras una nueva lesión tengo que reconocer que físicamente me siento muy bien y técnicamente estoy entrando poco a poco otra vez. Trabajo cada día como si fuese el último, estoy muy contento en Valencia y con ganas de seguir aportando mi granito de arena para que los resultados acompañen. Ha sido una primera vuelta bastante dura tanto en lo individual como en lo colectivo.

Siendo objetivo con el equipo que tenemos y viviendo el día a día del club diría que la nota de la primera vuelta de competición ha sido regular-bajo. Conseguimos entrar en la Copa del Rey que era uno de los objetivos pero caímos eliminados (a las primeras de cambio) en la Euroliga. El balance en la competición doméstica ha sido de 10-7, bastante irregular pero ahora tenemos por delante el bonito reto de ‘dar una vuelta a la tortilla’ y de nosotros depende que la cosa cambie.

Vamos a por ello, todos juntos. Sabemos que para todos es complicado y más después de lo vivido la temporada pasada, donde conseguimos forzar el quinto partido de las semifinales ante el FC Barcelona y además ganamos la Eurocup. Creo que la ‘mala’ primera vuelta se debe a que nos ha costado a todos adaptarnos a un nuevo rol, hemos pecado de irregularidad en momentos decisivos de cada partido y bueno, el tema lesiones tampoco nos ha ayudado. No obstante las excusas no sirven de nada, claro está, y tenemos ya que pensar en cambiar esto para devolver las sonrisas en la Fuente de San Lluis.

El siguiente gran reto para el nuevo año lo encontramos en la Eurocup. No hemos empezado bien tampoco, el balance tras tres partidos es de 1-2 pero no está nada perdido por el momento (recuerden lo sucedido el año pasado). Los cambios no son fáciles, y menos éste: de jugar en la máxima división europea a hacerlo en la Eurocup, una competición que ya conoces del año pasado pero que es totalmente diferente. La Eurocup es muy importante para nosotros y es que si conseguimos ganar el cuarto título europeo de la historia del Valencia Basket tendríamos la oportunidad el siguiente curso de jugar nuevamente la Euroliga.

Creo que no es fácil pero estamos tranquilos y confiados con sacar esto adelante. La temporada pasada también nos dieron por muertos antes de tiempo y con la ayuda de nuestra fiel afición conseguimos salir adelante y levantar en mayo el tercer título de nuestra historia. Algo que jamás olvidaré.

Me siento muy animado últimamente y eso es gracias a la afición ‘taronja’, que siempre me ha trasmitido su cariño y me ha mandado mensajes que me han ayudado a seguir hacia adelante. Sé que las cosas no están como deberían ni como ellos merecen. Entiendo a la afición, es difícil todo este cambio. Para ellos y también para nosotros, que somos los primeros que queremos ganar siempre y desplegar el mejor juego posible. Lo único que les puedo pedir es que sigan igual, que estén con nosotros, a muerte, nos vamos a dejar la piel en cada partido y en los momentos más importantes siempre han sido nuestro sexto jugador en pista. Les necesitamos y estoy seguro de que no nos fallarán.

Un saludo,

Pablo Aguilar.