¿Rematará la final Baskonia en el Buesa Arena? Esa es la gran pregunta del fin de semana.

El Real Madrid se dejó sorprender en el primer partido por un mejor Baskonia que llevó todo el rato el mando en el marcador y la iniciativa en el juego, en las rotaciones y en las variantes tácticas.

En el segundo partido fue Laso el que mejores y más efectivos quintetos puso en pista. Y varios referentes baskonistas no pudieron aparecer en el partido. Timma, Voigtmann y Shangelia sumaron 11 puntos entre los tres. EL Real Madrid no dejó que Shengelia pisara la pintura y Timma no tuvo ni un tiro abierto. Aunque lo más preocupante fue el esguince de tobillo del alemán, el hombre que más había condicionado los quintetos del Real Madrid, al obligar a Pablo Laso a alterar sus rotaciones para no hacerle coincidir con Tavares. De su recuperación dependen muchas de las opciones de los vitorianos.

Aunque lo que le dio al Real Madrid la victoria en el segundo partido y el empate en la serie fue la enorme defensa que desplegaron en el tercer cuarto. La hiperactividad defensiva de Campazzo, Causeur, Doncic y Tavares (que sólo permitieron 2 canastas en juego en los 8 primeros minutos del cuarto) y el recital ofensivo de un Trey Thompkins inspiradísimo, al que sus compañeros supieron encontrar y Baskonia no pudo defender.

A pesar de todo, llegamos a Vitoria con los dos equipos promediando más de 90 puntos en una final histórica y esperando un Buesa Arena convertido en la mayor olla a presión de la historia de nuestra liga.

Y respondiendo a la pregunta del principio…No creo que la final se acabe en Vitoria. Esta final, a pesar de que Pedro Martínez robara el factor cancha al primer intento, tiene toda la pinta de que se va a ir hasta el quinto partido. Lo que no significa que el Real Madrid la vaya a ganar ante su público. Es más, quien sabe si el destino le está guardando a Baskonia la revancha de lo sucedido
en la final perdida de 2005 con el triple de herreros.

Gane quien gane, lo que está claro, es que un quinto partido es lo mejor que le puede pasar a una final.