En este inicio de la Liga Endesa hay varios nombres propios, de esos que ocupan portadas, que salen una y otra vez al hablar de la competición. Hablamos de los Bourousis, Campazzo, Musli, Tomic, Chacho, Darius Adams…

Todos ellos protagonistas pero… un escalón abajo se encuentran aquellos que son igual de importantes, esos cuyo trabajo no se ve -a simple vista- pero se refleja en cada partido. Es en ese ambiente donde se sitúan los llamados “obreros”, los que ponen el cemento, cada ladrillo. Son los que se mueven en silencio, sin hacer ruido, pero trabajando.

Ahí, entre todo ellos, tan importantes como el arquitecto, se mueve un jugador que está en la sombra pero al mismo saliendo a la luz. Es el despertar de un alero que lleva siete temporadas en la ACB y ahora está firmando su mejor arranque desde que debutó con el Cajasol (CDB Sevilla) en la 2009/2010.

Hablamos de Joan Sastre. Primero de todo, sus números en esta Liga Endesa:

Sin título

Es su inicio. Alcanza por primera vez las dos cifras en puntos y valoración y, además, hay un dato que le convierte en el mejor de todos (arquitectos y obreros): 85,7% en tiros de 2. El mejor porcentaje de la Liga. Solo ha fallado tres tiros de los 21 que ha intentado.  No ha fallado un solo tiro en los segundos cuartos en lo que llevamos de Liga: 9/9 en tiros de campo y promediando 5 puntos en 4.4 minutos en los segundos períodos.

De hecho, esta temporada ha firmado su máxima anotación en ACB, con 17 puntos ante el UCAM Murcia (7/9 en tiros de dos). La explosión y confirmación de que está ante su mejor inicio llegó en Eurocup, donde ante el Nancy anotó 21 puntos (6/8 en tiros de dos) y terminó con 25 de valoración.

Sin embargo, si entramos en la estadística avanzada, podemos observar que con él en pista el CAI mete 123.7 puntos por cada 100 posesiones, el mejor dato de su equipo y equivalente al tercer mejor ataque de la Liga, repetimos, tercer mejor ataque de la liga.
Por el lado contrario, cuando está en el banquillo, su equipo solo anota el 97.3 por 100 posesiones (26 menos), el dato más bajo de toda la plantilla y equivalente al tercer peor ataque de la Liga.

Son síntomas de un jugador que camina en silencio, sin hacer ruido, pero que poco a poco empieza a tomar protagonismo. Y recuerden, para que un equipo salga adelante tiene que existir un “Sastre”,  un obrero que ponga el cemento en el ladrillo.

Foto: ACB MEDIA
Fuente estadísticas: @BaloncestoStats