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Hoy vamos a hablar de fracturas en las falanges de los dedos y en los metacarpianos y metatarsianos. Los casos más recientes son Raül López (fractura del cuarto metacarpiano de la mano), Dontaye Draper (fractura del extremo distal de la falange proximal del primer dedo del pie), Nacho Martín (fractura en la falange proximal del quinto dedo de la mano) y el último de Raul Neto (fractura por arrancamiento de la base de la segunda falange).

Para aclararnos, vamos a hacer un breve repaso de la anatomía de la mano y del pie, más concretamente de los dedos y los metacarpianos (mano) y metatarsianos (pie). Los dedos están formados por tres falanges cada uno excepto el primer dedo (dedo gordo) que únicamente está formado por dos falanges, como vemos en la imagen. Después de las falanges, tenemos los metacarpianos (mano) o metatarsianos (pie) que unen los dedos con el resto del pie o de la mano.

Anatomía mano

Se suele hablar de “fractura de la falange proximal” o “fractura del extremo distal”. Distal se refiere a lo más alejado del centro del cuerpo y proximal a lo más próximo. Así, la falange distal sería donde están las uñas y la proximal la que está más cercana a la palma de la mano.

Anatomía pie

En un deporte como el baloncesto, suele ser frecuente las lesiones en los dedos, bien sea por un golpe con el balón, con la mano del adversario o simplemente un “enganchón” con la camiseta de otro jugador pasando un bloqueo por ejemplo. A grosso modo, vamos a decir que las lesiones más graves pueden ser la LUXACIÓN o la FRACTURA. Una luxación tiene lugar cuando una de las falanges “se sale” de su sitio, en este caso, es vital la rápida actuación de los servicios médicos a pie de pista ya que si se coloca en su sitio de manera inmediata, el jugador podrá seguir participando en el partido. En ocasiones, una luxación puede provocar una fractura por arrancamiento.

Luxación dedo

En cuanto a la fractura, es la pérdida de continuidad en la sustancia ósea. Hay diferentes criterios para clasificar las fracturas, uno es en función de si un extremo del hueso está desplazado respecto al otro, casi seguro que habrá que pasar por quirófano para fijarla con una placa y tornillos o únicamente con tornillos. Otro criterio nos viene dado por la localización de la fractura, si está cercana a la articulación, también será más compleja que si es en la parte media del hueso. En los casos que no sea necesaria la intervención quirúrgica, se inmoviliza el dedo y se evita apoyar si la fractura es en el pie durante unas 4-6 semanas.

Tipos de fracturas

Cabe destacar entre las facturas, las conocidas como “fracturas por estrés” muy frecuentes en el quinto metatarsiano del pie que suele comenzar con molestias en la parte externa del pie al apoyar sin ningún trauma aparente. Se producen por una sobrecarga continuada en esa zona bien sea por sobreentrenamiento o por una mala pisada.

En cuanto a la rehabilitación, no dejaremos de mover y utilizar las articulaciones cercanas a la lesionada ya que en estas no ha habido fractura. Una vez retirada la inmovilización lo primordial es recuperar la movilidad perdida y si fuera en el pie, comenzar a apoyar y a reeducar la marcha.

Fisioterapia dedosMás tarde, haremos ejercicios contra resistencia para readquirir la fuerza perdida. Es muy importante, insistir en la recuperación de la movilidad completa ya que si pasa el tiempo y no se trata esa falta de movilidad, es muy probable que el dedo quede con ese déficit definitivamente.