Una leyenda del baloncesto como Juan Carlos Navarro tiene numerosas exhibiciones por las que ser recordado. Los 35 puntos en semifinales ante Macedonia en el Eurobasket, la exhibición ante Estados Unidos en Indianápolis con 26 puntos, los 33 puntos y 5/5 en triples ante el Madrid… pero pocas semanas tan brutales como las que vivió a finales de octubre y principios de noviembre en 2005.

El arranque de temporada de Navarro había sido curioso. El Barça ganó los 5 primeros partidos de forma consecutiva pero Navarro firmó valoración negativa en sus dos primeros encuentros. Sin embargo, en un espacio de 7 días anotó 95 puntos en 3 partidos. Abrió fuego con su mejor anotación firmada nunca en un partido de Liga Endesa: los 36 puntos ante el Valencia Basket. 11 de 19 en tiros de campo y 7 de 10 en triples para 36 de valoración.

El partido completo ante el Valencia Basket:

El partido de Euroliga frente al Olympiacos lo saldó con una victoria cómoda para el Barça y solo tuvo que jugar 23 minutos para anotar 26 puntos. Aunque la cosa no terminaría ahí. Solo 7 días después anotaría 33 puntos y se iría hasta los 43 de valoración en un tremendo duelo decidido en la prórroga y con canasta ganadora de la Bomba ante el Leche Río Breogán. Un Breogán en el que entonces jugaba un hombre que terminaría siendo clave en el Barça: Pete Mickeal (34 puntos y 11 rebotes).

Una demostración más de por qué Navarro era la Bomba.