No llegaban los resultados, había que reaccionar y el Baskonia decidió ponerle punto y final a su relación con el técnico italiano Marko Crespi y en su lugar Ibón Navarro, hasta entonces entrenador ayudante, se hizo cargo del equipo alavés. Todo ha cambiado desde que el vasco se hiciera cargo del Laboral Kutxa y ahora, de nuevo, el ‘baskonismo’ vuelve a soñar y gran culpa de ello la tienen dos de los cuatro jugadores que se mantienen en el equipo respecto la temporada pasada: Fabien Causeur y el cántabro Fernando San Emeterio.

San Emeterio, como durante gran parte del presente curso, ha sido el mejor del Baskonia pero Causeur ya vuelve a ser importante después de no contar con demasiado protagonismo con el anterior técnico. De jugar menos de diez minutos a jugar más de 25 y -por ello- ser decisivo. El escolta francés está en un excelente momento de forma y ante el Iberostar Tenerife (84-74) fue más que decisivo con 22 puntos y 4 recuperaciones para que el Baskonia consiguiese la cuarta victoria de la temporada. San Emeterio fue el máximo anotador del choque con 26 tantos y dio un recital en el segundo período donde convirtió 14 puntos prácticamente consecutivos y que permitieron a los de Ibón Navarro llegar al ecuador por delante de los aurinegros.