El regreso de Nikola Mirotic al baloncesto europeo era una de las grandes atracciones de esta Supercopa Endesa. El ala-pívot volvía a la que fue su casa, el WiZink Center, que le recibió con una sonora pitada en su estreno en partido oficial con el Barça. Fue el comienzo de un partido nada sencillo para él, en el que acabó con 14 puntos (6 de 14 en tiros), 5 rebotes y 11 de valoración en el triunfo del Barça ante el Valencia Basket, que supone el pase del equipo azulgrana a la final (71-65).

Mirotic salió como titular en el equipo de Svetislav Pesic. La sensación visual que da, viendo el partido en directo, a pocos metros de él, es de estar físicamente como un tiro. Ágil, rápido y fuerte. Muy grande. De salida, Pesic emparejó a Mirotic en la pintura con Ante Tomic como pareja interior. Enfrente, Bojan Dubljevic y Brock Motum.

Mirotic no anotó en su primera acción, un lanzamiento de dos, pero sí lo hizo en su segundo intento a canasta, que puso el 6-4 en el marcador con un reverso rapidísimo sobre su defensor. Falló su primer triple y volvió a anotar en el primer cuarto combinando ya con Brandon Davies en cancha. Se le vio activo, poniendo el balón en el suelo y tratando de ocupar mucho espacio en defensa con su físico. El Barça le buscó constantemente en sus primeros minutos, recibiendo de espaldas en varias ocasiones. Se sentó a 2 minutos del final del primer cuarto con 4 puntos, un 2 de 5 en tiros (falló sus dos primeros triples), 1 balón recuperado y 1 perdido.

Regresó a la cancha en el 2º cuarto, con 19-24, y cometió su primera falta. Esta vez, en ataque, se encontró Louis Labeyrie y cometió su segunda pérdida del partido intentando circular, antes de fallar un triple frontal (el tercero que erraba antes del descanso). Se le vio peleando por ganar la posición ya con Brock Motum, de espaldas, jugando mucho más cerca del aro de lo que habitualmente le habíamos visto en las últimas temporadas. Tuvo otro error en un semigancho antes de anotar una canasta en suspensión a una pierna. Media distancia, marca de la casa, justo antes del descanso. Su balance al descanso era de 6 puntos (3 de 8 en tiro), 2 rebotes y 3 de valoración.

Tras el paso por vestuario vimos la mejor versión de Nikola Mirotic. Firmó 5 puntos seguidos; primero con una canasta en transición y, en la siguiente acción, con un 2+1 que le puso ya en 11 puntos, emparejado con Labeyrie. Justo a continuación vimos una de las jugadas significativas que demuestran su buena forma. En un cambio defensivo, se quedó emparejado con Jordan Loyd, el estadounidense fichado por el Valencia esta temporada, y le aguantó en defensa en uno contra uno más allá de la línea 3. En las siguientes acciones, un fallo en suspensión desde media distancia y un triplazo con paso atrás (8 puntos en el tercer cuarto) antes de sentarse a falta de 4:45, sustituido por Pierre Oriola, con 14 puntos en su estadística, un 6 de 13 en tiros y 11 de valoración.

Mirotic se sentó con 46-38 en el marcador y volvió a pista en el último cuarto, con un 57-58 favorable al Valencia Basket y a falta de cinco minutos para el final. En ese tramo, no volvió a anotar, pero capturó dos rebotes importantes en defensa para acabar con esos 14 puntos. Un duelo nada sencillo para él, en el que no estuvo especialmente acertado en el lanzamiento pero demostró su facilidad para anotar en su regreso a Europa. Con él en cancha, el Barça ha registrado un +17 en el marcador.

Así hablaba después del encuentro: