El Pisuerga volvió a ver como el Club Baloncesto Valladolid ganaba un partido, algo que por desgracia se ha convertido en noticia sorprendente esta temporada. El colista de la Liga Endesa llegaba a la jornada 25 con un pobre balance de 2 victorias y 22 derrotas, no obstante, los de Ricard Casas venían haciendo buenos partidos llegando a poner contra las cuerdas a todo un Valencia Basket y era de esperar a que llegase una nueva victoria por tierras vallisoletanas. Llegó hoy y ante un ‘rival directo’ como la Bruixa d’Or Manresa, justo tres meses después de conseguir su última victoria en la competición doméstica (J12, vs. Rio Natura Monbus).

Un 88-76 brillaba al final del encuentro en el marcador del Polideportivo Pisuerga. De principio a fin y llegando a tener máximas diferencias superiores a los 20 puntos, algo que no habían vivido en el presente curso. La clave del partido estuvo sin duda en un perfecto tercer período donde consiguieron un parcial de 31-12 que les dio medio partido (renta de +21 a falta del último período). Sin embargo, el conjunto del Bages no bajó los brazos y a falta de poco menos de cuatro minutos se situó a diez puntos, por lo que los nervios se hacían notar entre los aficionados del equipo morado. Haritopoulos-Pozas, conexión fantástica y letal que ha guió en los momentos más complicados de partido a los de Ricard Casas hacía la victoria.

Precisamente Dimitris Haritopoulos fue el MVP del encuentro al conseguir 26 de valoración tras sumar 17 puntos y 7 rebotes. Pozas, por su parte, estuvo muy fino en la dirección al repartir hasta 7 asistencias, a las que hay que sumar sus 10 puntos y las 8 faltas recibidas (23 de valoración). Con 13 puntos, Marcus Eriksson fue de los pocos que se salvó en el equipo manresano.