Un jugador exterior de baloncesto. ¿Es un escolta puro? Yo creo que no. ¿Es un falso base? Eso no existe. ¿Es un combo o un 21 (2/1)? Qué más da…

La llegada de Pablo Laso al Real Madrid devino en la conversación sobre la posición de Llull, una década después la respuesta es que no hay respuesta. Las posiciones de 1 y 2, ya machaconamente machacadas para convertirse en una masa uniforme que no destaca pues el 2 a nivel profesional ha de tener mucho manejo de balón, conocimiento de los movimientos en las tres posiciones exteriores y solo jugadores de mucha especialización en el tiro son perdonados ante la coyuntura de no poder mandar un sistema.

Alberto Abalde tuvo que jugar de base por ausencia de los mismos en el alto nivel, hace dos temporadas y en Euroliga, ante las lesiones, el epidemiólogo de turno (ahora todos tenemos un primo epidemiólogo) en vez de recurrir a cantera tiró de Abalde para dirigir partidos importantes y mostrar una pintaza ante rivales como el CSKA. No hay un pasador genial en Abalde, si hay un jugador de 24 años que sabe conectar con Tobey en 2×2, que su conocimiento del juego ha subido mucho.

Ese aprendizaje le vale para su juego actual, obvio. Pero más que preguntar ¿Qué es Alberto Abalde? Que básicamente es producto de su trabajo, talento y la posición en la que más ayuda a su equipo a ganar, quizás la pregunta es ¿Qué sería Alberto Abalde con vitola de base antiguo, capitán general? En el Valencia evidentemente no podría haber recibido una planificación que girase en torno a él, pues todo gira en torno a la cultura del esfuerzo que produzca resultados competitivos inmediatamente por debajo de Barcelona y Real Madrid.

Alberto Abalde tiene la subida del codo en media distancia, tras bote, de Djordevic. A veces su lanzamiento exterior recuerda a Danilovic…palabras mayores. No, no le estoy comparando a totales, no llevará ese peso, es la suerte de no parecerse mucho a nadie grande. Pocos resisten esa presión, incluso a Kobe se le empieza a comparar con Michael Jordan en movimientos técnicos después de millones de GB grabados en su carrera. Ya era Kobe, no hubo más Baby Jordan…

Nunca se sabe cuando florecen los jóvenes, por eso hay ese negocio de agencias, plataformas y scouts. Lo que parece evidente a los 17 años, a los 21 es un juguete machacado por la realidad del profesionalismo. Convivir desde temprano en entornos favorables a veces es positivo y fomenta la maduración, otras veces la membrana de la burbuja es tan resistente que cuando sales de ella te falta oxígeno para decir aquí estoy yo. Recordemos que Alberto Abalde es nacido en el cuarto trimestre, en Diciembre, lo que explica que si ya antes del parón nos había mostrado un buen invierno (ya anotó 16 puntos contra Real Madrid), pasó tres meses de comer hojas de morera y ahora en Junio, tardíamente para un gusano de seda (Rodman no hilaba texturas tan suaves), Abalde llega a la Fase Final en una metamorfosis a primer anotador, capacidad de tiro exterior, porcentajes excelentes y detrás un equipo bien situado que no le está pesando jugar en casa en una rara localía.

Hijo de jugador entrenable, si había que pegarse a Brian Jackson, se hacía, si había que jugar de 4 se hacía, si había que trabajar, se trabajaba. Alberto Abalde Junior está ante su momento, ser el líder y mostrarlo con hechos más que con palabras. Su capacidad técnica es reconocible desde antes de su paso por la Penya que lo pule, ahora viene el tiempo de mostrar lo que quiera ser. Parece que apunta a cosas grandes y Selección. Vamos a verlo.

Foto: acb Photo / J.M. Casares