Apenas lleva un par de meses en Bilbao y es el capitán. Con 37 años, Rafa Martínez es uno de los iconos del RETAbet Bilbao Basket. «No estoy solo. Comparto con Thomas (Schreiner), él lleva un año aquí y la capitanía nos la repartimos», empieza diciendo. Un escolta que después de 11 años en el Valencia Basket sale, rumbo a Bilbao. ¿Por qué allí? «No había casi terminado la temporada y ya me estaba llamando Álex Mumbrú. Yo tenía en mente antes de acabar el año en Valencia que quería jugar un año más. Me había quedado con las ganas de poder disfrutar de minutos»

-¿Solo un año más, Rafa?
-«Bueno, voy partido a partido. Ya veremos. Pero llevo cuatro o cinco años así ya»

Hay un dato que a Rafa Martínez no le gusta comentar, pero que está ahí. En dos partidos, lleva más valoración (39) que en toda la temporada pasada con el Valencia Basket. En esa temporada repartió 15 asistencias (lleva 9) y anotó 67 puntos (lleva 24), cifras que superará en breve si continua a este ritmo. De momento, dos duelos en los que el equipo vasco ha conseguido sumar dos victorias, ante Iberostar Tenerife y ante sus ex, el Valencia Basket, a los que endosó 16 puntos el escolta de Santpedor. 

El RETAbet Bilbao Basket ha firmado un arranque de temporada espectacular, lejos de cualquier pronóstico. Con un nivel de acierto brutal en los triples (4 de 4 firmó Bouteille para acabar con 27 puntos en el primer partido), sin bajar del 50% en ninguno de los dos partidos, y con un tremendo esfuerzo defensivo, el Bilbao Basket cuenta sus partidos por triunfos.

Antes de llegar a los Hombres de Negro, Rafa Martínez manejó varias ofertas de equipos españoles. Unas cinco tuvo encima de la mesa, y casi todas más jugosas en lo económico. «Creo que Bilbao es el sitio donde más me querían, donde querían que tuviera un rol mayor. Y aquí estoy», explicó en los micrófonos de Radio Bilbao, en una entrevista en la que participó Kia en Zona.

Un tipo de Santpedor. Una localidad que seguramente les suene a muchos. De allí es Pep Guardiola, con el que Rafa Martínez guarda una curiosa anécdota de hace unos años. «Él se fue muy joven a Barcelona y no tenía mucha relación. Le conocía de algún acto. Un año jugamos Eurocup en Berlin, unos cuartos de final. Ellos habían ganado la liga allí. Le dije a un compañero -Sam Van Rossom- que quería meterme en su fiesta de la liga, que conocía al entrenador. Él no daba crédito. Decía: «¿Cómo vas a conocer a Guardiola?» A través de Jagla conseguimos que saliera de la fiesta Javi Martínez, que nos reconoció a Pau Ribas y a mí. Entramos y cuando me vio Guardiola alucinó: «¿Qué haces aquí?». Estuvimos un rato ahí juntos, muy bien».

-¿Esperábais este arranque?
-Sabíamos que estábamos entrenando muy bien, sobre todo las últimas dos semanas, cuando estábamos todos. Fuimos a Tenerife con la ilusión de hacer un buen trabajo y te encuentras con que el resultado fue muy bueno. A nivel defensivo muy bien y sin parar un segundo en los 40 minutos. Y ante el Valencia, ante 8.000 personas y contra un equipo de Euroliga… No se puede pedir más. Hemos dado un puñetazo en la mesa diciendo, «estos somos nosotros. Si nos queréis ganar, tienes que jugar muy bien». Ese es el objetivo. Ser competitivos y querer ganar a cualquiera.

-¿Quería demostrar algo Rafa Martínez?
-No tengo nada que demostrar. Quería mostrar que quiero disfrutar del día a día. De un club como este. De los compañeros. Demostrar que aún puedo dar algo en la pista. Y me sentí muy cómodo. No he venido aquí ni para hacer números ni para ser el mejor. Solo para trabajar, ser uno más y conseguir victorias.

-¿Qué pasó el año pasado?
-Fue complicado. Salí de una lesión de rodilla. Era un equipo muy largo, me costó entrar. Y cuando entré, entraba un partido sí y otro no. Era difícil. Lo que quiero es disfrutar del baloncesto que me queda.

-Parece que hay unas bases sólidas al menos.
-Lo primordial es que la gente vea un equipo con identidad. En estos dos partidos se ha visto lo que queremos ser. La identidad que queremos. Un equipo luchador, que no se rinde, que juega a su ritmo y no al ritmo del rival.

-¿El objetivo tiene que ser la permanencia?
-No hay ningún mensaje. Venimos de donde venimos. De LEB. Y tenemos el último o el penúltimo presupuesto, con el Manresa. Al final va a ser una liga competitiva. Trabajamos para crecer. Tener una identidad y competir. Ser un equipo que pueda dar la cara contra cualquier equipo.

-¿La consigna es tirar en cuanto se pueda?
-Si tienes un tiro liberado al segundo 5, es mejor tirarlo. En la Liga Endesa se juega con ritmo. A 5×5 es muy difícil sacar cosas. Contra Valencia, en 5×5 no íbamos a ganar. Sus posiciones defensas son complicadas de atacar en parado. Teníamos que ser directos y correr todo lo que se pudiese. ¿Podíamos perder? Sí. Pero creo que jugando así, la gente se hubiera ido igual de contenta. La identidad es que el público venga a verte a ti, no al otro equipo. Eso sí, el otro día acabé tan cansado que pensaba que había jugado 35 minutos y había jugado 20 (risas).

Foto: ACB Photo / A. Arrizabalaga