El camino de Yankuba Sima para llegar a la élite del baloncesto no ha sido sencillo y ahora, en el BAXI Manresa, va a arrancar su segunda temporada. Volvió a jugar tras varias semanas de baja. 14 minutos en el triunfo del equipo del Bagès ante el Turk Telekom en el que nos dejó 4 puntos y esta acción. Pero lo importante era volver:

Te contamos su historia.

Un pívot español de 2.08 m. y 22 años, con más de 2.20 m. de envergadura. Así de primeras, su carta de presentación no está nada mal. Yankuba Sima pasó de ser un desconocido en el basket español a un prometedor pívot con toda la carrera por delante. Primero fue a la CBA y de ahí, a Estados Unidos, donde este verano dejó la NCAA para iniciar su carrera profesional.

Su estreno en la Liga Endesa se produjo la temporada pasada. 20 minutos en el triunfo ante el Monbus Obradoiro en los que sumó 4 puntos y 4 rebotes, además de este matazo:

Este año ha tenido que esperar varias semanas por una lesión muscular para poder entrar en dinámica con el BAXI Manresa y estrenarse en la Basketball Champions League con 4 puntos, 1 rebote y 1 tapón en 14 minutos.

Así ha sido su historia

Pasó de jugar en el junior ‘B’ del Sant Josep Girona a ser el pívot titular de la selección española sub-18 y promediar 10.9 puntos y 12.1 rebotes en el Europeo. Fue una de las sorpresas del baloncesto español en la temporada 2014-15 desde la CBA. Tras jugar en Gran Canaria dio el salto a Estados Unidos, jugando con Elev8, en el paso previo a la NCAA, y despertando el interés de distintas universidades que compiten en NCAA.

¿Cómo explicar este cambio de vida radical? “Ha sido una transformacion muy rápida en solamente un año, pasar de jugar en el Sant Josep de Girona a jugar en un nivel mucho más alto. Yo lo que siempre he dicho es que nunca me puse un techo, y trabajando duro yo creo que esa fue mi recompensa“, explicaba el propio Yankuba Sima, en una entrevista con nosotros cuando era jugador de Elev8.

Yankuba Sima decidió ir la NCAA y allí jugó en Universidad de St. John’s. Sima llegó a ser el segundo máximo taponador de la NCAA con 3,6 gorros por encuentro en la temporada 2015-16. Posteriormente jugó otro año allí y después en Oklahoma State Cowboys (3,7 puntos, 3,1 rebotes y 1,1 tapones en 14,6 minutos