Ya es oficial. Después de haberse adelantado la noticia hace unos días, el Real Madrid ha confirmado hoy que Salah Mejri se incorpora a la disciplina de su equipo.

La situación de Mejri era cuanto menos curiosa. El jugador de Real Madrid y ex de Dallas firmó un contrato de un mes con el Liaoning Flying Leopards chino y ahora volvía a estar sin equipo después de haber estado las últimas cuatro temporadas en la franquicia tejana. Su continuidad en Dallas ya estuvo en el aire el verano del año pasado, pero la llegada de Luka Doncic, a quien Mejri conocía de su etapa en el Real Madrid, ayudó a que se quedara para convertirse en un apoyo en el vestuario para el esloveno, algo que fue durante toda la temporada pasada.

A pesar de no haber sido un habitual para Rick Carlisle y de haber salido y entrado de manera irregular en la rotación en los últimos años, su valor en la pista está más que claro a estas alturas. Mejri es un pívot defensor que en ataque puede ser una amenaza en continuaciones a canasta y ahora parece que también en el triple.

Fit en la plantilla

Lo primero que hay que tener en cuenta es que Salah Mejri ocupa plaza de comunitario (Cotonou), y que lo lógico será verle en la posición de suplente de Eddy Tavares, tratando de replicar su rol en la segunda unidad. En principio se ha insistido mucho en que su llegada no supondrá la salida de nadie (señalado Trey Thompkins).

Lo que sí que podría ser una consecuencia directa sería que se acabe la posibilidad de que Gabriel Deck juegue esta temporada en el puesto de 4, en el que ha destacado especialmente en el Mundial, y para el cual se perfilaba su futuro, ya que Jordan Mickey podría pasar a ocupar más minutos en esta posición y menos en la de cinco pequeño. La competencia será mayor también para Usman Garuba y para Felipe Reyes, aunque ambos deberían contar aún con sus minutos de relevancia en la larga temporada regular entre ACB y Euroliga.

Salah Mejri conoce el Real Madrid y a Pablo Laso, con lo cual no debería haber ningún tipo de transición para su adaptación. En sus años en la NBA ha potenciado sus puntos fuertes (defensa) y ha mejorado otros en los que flojeaba, como el bote, el lanzamiento o el conocimiento general del juego, aunque aún sacase de vez en cuando a Rick Carlisle de sus casillas con algún que otro cortocircuito.

Salah Mejri, Eddy Tavares, Anthony Randolph, Jordan Mickey, Usman Garuba, Felipe Reyes, Trey Thompkins (si llega a ponerse en forma). Un juego interior de muchos quilates.

Protector de aro de primer nivel

Salah Mejri ha sido constantemente uno de los mejores defensores del aro en Dallas, con una media de cerca del 50% de acierto permitido cerca de la canasta en sus cuatro temporadas. Mejri no llegaba al mínimo de minutos establecidos para computar, pero si esos porcentajes se hubiesen extrapolado con un rol mayor se habría encontrado entre la élite de la liga.

Salah también ha sido el mejor taponador de Dallas con 6.8 tapones por cada 100 posesiones en esas cuatro temporadas, un promedio superior al de Serge Ibaka en su carrera, por ejemplo.

Su presencia, unida a la de Tavares, hace que Pablo Laso tenga un lujo del que casi nadie más pueda presumir: la capacidad de poder turnar si así lo desea a dos intimidadores y taponadores de élite en Europa durante los 40 minutos del partido.

 

Bloqueo y continuación

En ataque las habilidades de Salah también se han desarrollado, pero continúan siendo más reducidas que las defensivas. Aunque sea únicamente para ocasiones contadas, Mejri tiene la capacidad de bote suficiente para castigar a pívots pesados atacando desde lejos de la canasta, siempre muestra interés por correr la pista y es una amenaza haciendo fuertes continuaciones hacia canasta en el pick and roll, una cuestión en la que le ayuda poder mantener un nivel alto de energía constantemente al contar con roles en minutos reducidos. Sus números como anotador en el pick and roll en la NBA han estado por encima de la media de la liga.

Pongamos como ejemplo esta acción del pasado Mundial, en el partido contra España. Mejri sube a poner un bloqueo en una posición muy alejada de la zona, para después hacer una continuación fuerte hacia la canasta. Las rotaciones de la defensa son lentas y eso le deja una autopista hacia el aro, pero incluso habiendo llegado las ayudas eso habría generado ventajas para encontrar a los lanzadores desde las esquinas.

 

¿Un nuevo arma en ataque?

En los últimos meses Mejri también ha comenzado a destaparse con el lanzamiento de tres puntos. En sus tres primeros años en Estados Unidos lanzó 7 triples, de los cuales metió uno. Según explicaba el mismo Mejri, cuando llegó a la NBA le dijeron que su papel era ser un intimidador y solo eso, y no fue hasta su último año cuando le pidieron que comenzara a lanzar.

“Para ser honestos, en Europa estaba lanzando muchos triples, desde la distancia internacional”, dijo Mejri hace unos meses. “Pero cuando llegué aquí me dijeron ‘mira, los lanzadores son los lanzadores, los reboteadores son los reboteadores y los taponadores son los taponadores. Todo el mundo tiene un trabajo que hacer, y esto es lo que tienes que hacer para nosotros. Así que me centré en hacer eso y fue un gran rol para mí. Taponar lanzamientos, dar energía, cambiar partidos, animar cuando el equipo está bajo”.

Quizás la memoria le falle un poco, o se refiera a lanzar triples en entrenamientos, porque cuando Mejri dice que “en Europa estaba lanzando muchos triples” no podemos entender que se refiera a los 12 que intentó en su etapa anterior con el Real Madrid (en 113 partidos con un 30% de acierto). El año en el que había intentado más triples fue en Bélgica en la temporada 2011/12, antes de irse al Obradoiro, cuando intentó 38. El año pasado con Dallas lanzó desde más allá de la línea de tres puntos en 34 ocasiones, de las cuales metió 11.

Pero ha sido en el Mundial cuando ha destapado realmente esta nueva arma, con un 37% de acierto y partidos como contra Irán en el que metió 5 triples en 9 intentos. Ese día también cogió 15 rebotes y puso 5 tapones. Es un arma que está por ver hasta qué punto le resulta valiosa en Europa, pero en la cual parece que está poniendo un gran énfasis en sus entrenamientos individuales.

“Caliento con unos cuantos lanzamientos de dos, pick and rolls y bandejas, pero el grueso de mis entrenamientos de una hora están basados en el triple”, explicó el propio Mejri. “He estado trabajando en ello y voy a seguir haciéndolo. Estaré lanzando unos 500 por día, quizás más”. 

 

Mejri vuelve al Real Madrid después de haber esperado hasta el final una nueva oportunidad en Estados Unidos, y aunque parezca que sus posibilidades allí se han agotado, no por ello es una incorporación menor, ya que posiblemente fuese el mejor jugador disponible en el mercado una vez que Luis Scola decidió marcharse a Italia.

Sin llegar a ser una estrella desequilibrante, el perfil de Mejri y su refinamiento en los últimos años dentro de ese molde lo convierten en un fichaje de altura para la rotación de Pablo Laso.