Era uno de los focos de atención del nuevo Baskonia. El conjunto vitoriano iba a reconstruir su juego interior con las salidas de Poirier y Voigtmann, y el nombre de Youssoupha Fall aparecía de forma recurrente. El francés, fichado durante el verano anterior, había seguido evolucionando en Francia y había llegado el momento de poner sus 221 centímetros al servicio del Baskonia.

Un comienzo de temporada esperanzador, con 20 de valoración en el debut y un doble-doble en el Palau, dejó paso a unos meses en los que la confianza de Perasovic en el francés iba decreciendo. Alternaba partidos con buenos registros en productividad con otros en los que apenas llegaba a los 10 minutos de juego. Y con Ivanovic la cosa no mejoró, puesto que en los primeros 4 partidos no superó esa decena de minutos. Pero después…

18 puntos, 5 rebotes y 20 de valoración frente a Fenerbahçe en 17
19 puntos, 10 rebotes y 30 de valoración frente a CSKA Moscú en 15
16 puntos, 6 rebotes y 16 de valoración frente al Real Madrid en 26
15 puntos, 8 rebotes y 21 de valoración frente al Khimki en 21

Todo ello en las últimas dos semanas. Cierto es que Dusko no termina de tener confianza plena en él como reflejan sus minutos o encuentros como el que jugó ante el Zenit (2 minutos) pero el francés parece ir en la buena dirección. Ante el Real Madrid, además, fue una presencia intimidatoria en defensa, una de sus asignaturas pendientes en la ACB ya que solo llevaba 11 tapones en 17 jornadas. Colocó 3 ante los blancos, su tope con el Baskonia en Liga Endesa.

Una productividad que también se ha reflejado en el +/- en esos partidos anteriormente señalados. Frente al Real Madrid tuvo un +20 en un encuentro que Baskonia ganó por la mínima y, en Euroliga, a pesar de las derrotas frente a CSKA y Fenerbahçe, fue el mejor de Baskonia en ambos encuentros (+2 vs Fenerbahçe y +8 vs CSKA). Y también tuvo un +7 ante el Khimki.

¿Motivos para el optimismo?

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