Richi Guillén, pívot nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1976 y con amplia experiencia en el baloncesto español, sigue dando de qué hablar y haciendo historia en la liga Adecco Oro a los servicios del Clínicas Rincón, equipo vinculado al Unicaja de Málaga.

En el presente curso el experimentado interior tinerfeño está siendo el jugador más regular de la segunda división del baloncesto nacional gracias a sus excelentes promedios de 17 puntos, 6.3 rebotes y 20.5 de valoración en 31:14 minutos por choque. Por sus manos pasan la mayoría de los ataques del equipo entrenado por Paco Aurioles y gracias a él el equipo andaluz tiene la permanencia casi asegurada en lo deportivo gracias a los buenos resultados cosechados estas últimas semanas.

La semana pasada el Clínicas Rincón ganó en tierras catalanas ante el CB Prat y hoy, en plena Semana Santa, los de Aurioles sumaron la tercera victoria conseguida en un partido que difícilmente olvidará Richi Guillén, que firmó un partido para la historia ante el Oviedo Club Baloncesto. El pívot de 38 años hizo de todo y todo muy bien. Consiguió firmar su mejor partido de la temporada, y eso que en lo individual está siendo una temporada donde está rozando la perfección. ¿Qué hizo?

Una auténtica barbaridad: sumó 41 puntos (9/13 en tiros de dos y 6/7 en triples), 8 rebotes, 5 asistencias y 51 de valoración en 37:04 minutos.

Richi fue el amo y señor de la pintura de principio a fin, ya sumaba 35 de valoración en el ecuador del choque con 25 puntos (5/5 en triples) y 5 rebotes. El Clínicas ganaba por catorce puntos (54-40) al descanso, pero un mal tercer período colectivo dio vida a los asturianos, que se colocaron a dos puntos al final del tercer período (68-66) con una aparición estelar del balcánico Nikola Cvetinovic (autor de 32 puntos y 7 rebotes en el partido de hoy). El último período estuvo igualado pero nuevamente apareció la mejor versión de Guillén, que con 8 puntos en el último período dejó el triunfo en Torre del Mar y probablemente también el MVP de la jornada.