Alex Antetokounmpo es el pequeño de los cuatro hermanos. Y les ayudamos a situarse, porque no es difícil confundirse con ellos:

-Thanasis, el mayor, tiene 26 años y juega en el Panathinaikos
-Giannis, el más exitoso, tiene 24 años y juega en los Milwaukee Bucks
-Kostas, recién llegado a la NBA, tiene 20 años y pertenece a los Mavs, aunque juega en la G-League
-Alex es el más joven, tiene 17 años. Mide casi 2 metros y juega en High School.

Y de él precisamente hablamos. Es el que durante más tiempo se ha formado en Estados Unidos, ya que llegó ahí cuando Giannis aterrizó en la NBA. Juega en un instituto (Dominican) y es un escolta con más tiro que sus hermanos. Ahora ha hecho ruido porque está firmando sus mejores partidos desde que llegó allí, como esta última exhibición con 34 puntos.

Del propio Alex hablaba hace unos días Giannis, que confirmaba que tiene esa mentalidad «asesina» que para él es clave en el siguiente nivel. Y esta mejoría está llegando a raíz de una anécdota que el propio Giannis contó: tras una mala actuación de su hermano, se lo llevó primero al pabellón y después a su casa. Y confiesa que salieron del pabellón muy tarde.

«Fui a ver el partido esa noche. No me importa cuántos puntos meta. Lo que me importa es que tenga ese ‘ojo del tigre’, esa pasión y ese fuego dentro de él. Creo que en ese partido no lo tuvo, así que me dije. ‘Vale, voy a hacer que tengas hambre».

Así que Giannis cogió a su hermano pequeño y se lo llevó al pabellón. Varias horas de ejercicios y pesas. «Era el día antes de que jugásemos ante Detroit. Y él pensó: «no me va a tener aquí toda la noche, tiene partido mañana». Me da igual eso. Ya me apañaré. Lo que me importa es que mi hermano mejore», contó Giannis al Milwaukee Sentinel.