Brittany McPhee: La MVP que dejó la moda por el baloncesto

Brittany McPhee fue la jugadora más valorada en la primera y la cuarta jornada de la Liga Femenina. Brittany llegó este verano a Zamora procedente de Australia, donde aterrizó brevemente tras poner el punto final a su carrera NCAA. La alero del Quesos El Pastor es la primera jugadora que repite como MVP de la Liga Femenina este curso.  McPhee, quien cumplirá 24 años el próximo mes de enero, se fue hasta los 23 puntos, 9 rebotes (4 de ellos en ataque) y robos para contabilizar 28 créditos de valoración. Un auténtico dolor de cabeza para el Araski.

Y es que nacida en Seattle hace 23 años, McPhee ha estado ligada al baloncesto prácticamente desde la cuna. Su madre, Alice, jugó a nivel universitario en Eastern Washington y profesionalmente en Australia. Su padre, Bryce, compartió equipo con el legendario John Stockton, miembro del ‘Dream Team’ de Estados Unidos en Barcelona ’92, en la universidad de Gonzaga. Y su tío Jim, hermano de su padre, es el segundo máximo anotador de la historia de esa misma universidad (Gonzaga), justo por delante de Adam Morrison.

A pesar de no haber sido obligada a practicar el deporte de la canasta, a Brittany siempre le gustó. Tuvo muy claro cuál sería su camino, hasta el punto de que rechazó una potencial carrera en el mundo de la moda. Una opción que apareció en su vida cuando estudiaba secundaria en Estados Unidos.

Un representante de una agencia de moda la vio en un centro comercial, se acercó a ella y le preguntó si alguna vez había pensado en adentrarse en el mundo de la moda. A pesar de que su respuesta inicial fue tomárselo a broma, Brittany accedió y en poco tiempo estaba participando en reportajes en Nueva York o Florida, además de aparecer en la famosa revista ‘Vogue’, en su edición adolescente, según contaba ‘Usa Today’. 

A los 16 años años, McPhee viajó a Shanghai (China) para una competición de modelos en la que terminó entre las tres primeras. Sin embargo allí fue cuando se dio cuenta de que aquel universo no le convencía, ella prefería el balón y el aro. “Había chicas llorando y enfadadas durante aquella competición y ella parecía querer darles su lugar. La agencia quería llevarla a Milán o París, pero ella dijo no”, recordaba su padre.

Brittany destacaba en la pasarela o posando… pero también sobre la pista. Y como lo segundo fue lo que realmente siempre le gustó, ha acabado dedicándose a ello. Tras cumplir el ciclo universitario en Stanford, con casi 17 puntos por partido en su último año, y una breve aventura en Australia tras no ser elegida en el Draft de 2018, la estadounidense ha llegado a España.

Sus 20 puntos, 13 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones y 3 tapones, en 35 minutos de acción, le valieron para ayudar a su equipo a debutar con buen pie en la Liga Femenina. Puede convertirse en una de las jugadoras a seguir en la temporada, brillando sobre la cancha como ella siempre tuvo claro. La primera MVP del año dijo no a la moda para buscar un futuro ligado a su gran pasión.