Si ha habido una protagonista en el mundo del baloncesto femenino en las últimas semanas, esa ha sido Breanna Stewart. La jugadora nacida hace 24 años en Syracuse ha completado una colección de títulos y premios que bien valdrían la entrada en el Hall of Fame del baloncesto después de toda una carrera.

Solo que ella lo ha conseguido todo en apenas cinco semanas. 

Como jugadora universitaria Stewart lideró a UConn a cuatro títulos de campeonas de la NCAA, uno por cada temporada que estuvo allí. En cuanto saltó a la WNBA en 2016 ganó el premio a la mejor rookie del año, y solo ha tenido que disputar tres temporadas en la liga para ser nombrada MVP de la misma, algo que se anunció el pasado 26 de agosto, después de llevar a las Seattle Storm a tener el mejor balance de la competición. Solo un par de semanas después las Storm se proclamaban campeonas de la WNBA, y ella recibía el honor al MVP de las Finales.

Después de ganar el campeonato de la WNBA Stewart apenas tuvo un par de días para incorporarse a la disciplina del equipo de EEUU que el pasado domingo arrasó a Australia en la final. Stewart era nombrada MVP de la competición, consiguiendo así su repóker de trofeos en poco más de un mes.

Y, todo ello, insistimos, con 24 años.

“Ni siquiera sé si podría decir que estoy en mi mejor momento hasta ahora en lo que respecta a mi carrera en el baloncesto”, dijo hace unos días en declaraciones recogidas por FIBA.com. “Obviamente he ganado mucho, pero no hay nada como querer ganar más y seguir mejorando. Es emocionante para mí porque demuestra que puedo mejorar mucho más”.

“Todavía tengo muchas más oportunidades de representar a USA Basketball, de jugar en la WNBA o donde sea”.

Y ese “donde sea” ahora mismo es Europa, ya que Breanna Stewart se unirá ahora al Dynamo Kursk, entrenado por Lucas Mondelo y con Candace Parker como compañera, para tratar de ganar la EuroLeague Women. Dada su trayectoria, no sería inteligente apostar en su contra.