Queralt Casas está realizando una temporada extraordinaria. Tras consolidarse en la selección, la escolta decidió volver a España este verano y ya es la jugadora nacional más valorada de la Liga Femenina Endesa. Sobre estos hechos y muchos más, charlamos con ella en una de las semanas más complicadas de la campaña.

Acabamos de pasar el ecuador de la temporada. Qué mejor que haberlo hecho con un viaje a Krasnoyarsk, ¿no?

Es el peor destino que nos podría haber tocado en cuanto a distancia. En el momento que estamos de temporada, se nota la carga física y mental. No ha sido fácil, pero ya está superado. Yo creo que el resultado es bastante favorable, a ver si podemos rematarlo en la vuelta.

¿Cómo fue el viaje a Siberia?

La vuelta fueron 19 horas. Desde Krasnoyarsk hasta el aeropuerto y luego son dos aviones. El primero hasta Moscú, 5 horas, que de hecho llegamos a las 2 de la madrugada para nosotras y dije ‘venga vale, ya está, ya voy a conectar el móvil’, pero por suerte Garí me dijo que aún estábamos en Rusia. Y, tras eso, 5 horas a Barcelona y el bus hasta Valencia.

Jugasteis el 19 en Logroño, el 22 estabais en Siberia y el 26 os visita Avenida a las 20:30.  Justo 48 horas antes de disputar la vuelta de Eurocup. Además, habéis tenido muchas bajas. ¿Cómo estáis afrontando estas dos semanas?

Casi nada, eh. Me lo dices y casi me deprimo (risas). Es una época de la temporada en la que todos los clubes notan la carga física y mental. Al final, son 4 meses, que se dice rápido pero cuando lo vives con doble competición, es duro. A nosotras creo que el tema bajas nos ha influido un poco más en esa sensación. A parte de minutos, también te pones tú misma más responsabilidad, porque al final tienes que cubrir bajas de jugadoras que tienen un rol grande. Es todo más carga mental. Ahora nos queda Salamanca, la vuelta y Gernika, que es un partido súper importante para nosotras. Es un momento complicado y crucial para los objetivos que tenemos esta temporada.

En Valencia os ha afectado bastante el tema de las bajas, pero en muchos equipos de la liga está siendo un tema muy comentado. Principalmente por las de ligamento cruzado, que ya ha habido 6 en los que llevamos de temporada. Imagino que, como jugadoras, es un tema del que alguna vez habréis hablado. La propia Irene Garí ha escrito sobre ello en redes sociales.

No sabría decirte. Al final, sí que es verdad que es mucha casualidad que haya tantas jugadoras en tan pocos meses con el ligamento cruzado roto. Son lesiones complicadas y largas. No sé. Es mucha casualidad que ocurra, pero también es verdad que no solo le ha pasado a jugadoras con doble competición y tanta carga física. Lo hemos hablado, porque te choca que haya tantas, pero no sabría decirte el porqué, ni el cómo, ni qué hay que hacer para evitarlo. Ahí es cosa de profesionales, de los preparadores físicos. Pero está claro que la carga física seguro que tiene algo que ver. Cuando estás tan cansado, tu cuerpo no reacciona igual. No tienes los mismos reflejos a la hora de caer y demás, aunque, como digo, son cosas más de profesionales en el tema.

Obviamente, es cosa de profesionales. Pero está bien conocer la opinión de una jugadora de la Liga Femenina Endesa.

Sí, sí. Hablar sí que se habla. Principalmente por el shock de decir ‘jolín, ¿cómo es posible que haya tantas?’.

Para mejorar condiciones del calendario, lesiones y muchos otros temas que rodean al baloncesto femenino de élite, se ha cerrado un convenio en la WNBA. ¿Estás al día de todo lo firmado?

Sí, aunque nos ha pillado fuera. Es algo por lo que llevaban tiempo luchando las jugadoras y es algo necesario para dar un paso más adelante. Al final, es un trabajo. Y las jugadoras que disputan WNBA no tienen ni un mes de vacaciones. Llevan tiempo peleándolo, se les ha escuchado y es algo bueno para el deporte femenino en general.

«Trabajas 4 o 5 horas diarias, tienes todo el fin de semana ocupado, yo creo que sí sería vital, al menos, un salario mínimo»

Poniendo en contexto el basket femenino español, porque hay muchas diferencias con la WNBA, ¿crees que debería ponerse en marcha algo similar aquí?

Yo no llevo mucho tiempo en España y no sé muy bien cómo va el tema salarios. Incluso dentro de un equipo puede haber mucha diferencia entre la que más cobra y la que menos. Es verdad que no se puede comparar con el masculino, pero también la sociedad es un poco así. El basket masculino mueve muchas masas, más gente, más patrocinadores… entiendo que haya diferencia. ¿Que sería importante que hubiera un salario mínimo? Sí, lo veo algo que debería ser así. Es un trabajo, no puedes dedicarte a otra cosa. Trabajas 4 o 5 horas diarias, tienes todo el fin de semana ocupado, yo creo que sí sería vital, al menos, un salario mínimo. 

Eso sí, Valencia Basket, al menos desde fuera y sin entrar en tema salarios, parece un club que está dentro de los mejor colocados en la Liga Femenina Endesa. Un club que se está creando una imagen que a cualquier jugadora que le ofrecen ir a Valencia, le apetece. Y hablo principalmente del trato que se le da al equipo. 

Sí. Yo no tenía pensado volver a España, pero cuando me hablaron un poco de Valencia y de su proyecto, me llamó mucho la atención y no me lo pensé dos veces. Hay muchas jugadoras a las que les encantaría venir a Valencia. Aquí, incluso si no piensas mucho en el tema salarios, cuando ves el trato que tiene el baloncesto femenino, es muy muy muy parecido, casi igual, que el recibido por el masculino. El tema médicos, fisios, viajes, hoteles… el trato es una pasada. Al final es lo que te hace estar cómoda y feliz, más allá de mirar luego tu cuenta bancaria. Ver que apoyan tanto el baloncesto femenino es admirable y ojalá muchos clubs lo hicieran así. Es un orgullo poder formar parte de esto.

Continuando con Valencia Basket y volviendo al tema de las lesiones, para remediar parte de los problemas surgidos ha llegado Rosò Buch, jugadora con la que coincidiste en categorías de formación en Cataluña y España. De hecho, ganasteis juntas el Europeo U18 del 2009, entre otras competiciones.

Sí, necesitábamos jugadoras que aportaran en pista, pero Rosò es una jugadora que también lo hace fuera. No en tema baloncesto, sino su energía positiva, es algo que necesitábamos mucho en este momento crucial y en el que estamos con menos energía. A ver si vamos de aquí para arriba.

Imagino que es muy especial lo de Rosò para ti personalmente.

Yo me alegré muchísimo. Tanto por ella, como por mí y por el equipo. Hace muchos años que la conozco, creo que fue en infantil con la selección catalana. Desde ahí somos muy amigas y hemos tenido siempre una relación muy cercana. Tenerla aquí es especial.

Y, además de Rosò, también ha llegado Robyn Parks, conocida ya en España por su paso por Gran Canaria, Promete o Sant Adrià. ¿Habéis tenido alguna toma de contacto con ella?

No, todavía no. Llegamos de Rusia y hemos tenido el día libre. Imagino que mañana (sábado 25) nos la presentaran. Seguro que nos ayudará mucho y encantada de tener una nueva compañera.

Hemos hablado de los muchos contratiempos que habéis tenido, pero ahora mismo estáis cuartas con 12 victorias y 5 derrotas. Entiendo que, después de todo lo sucedido, es para estar contentas.

Sí, por una parte… no rabia, pero sí que ves que con María Pina y Leticia Romero habría ido todo más rodado y quizá un poco más fácil. Estamos muy contentas de que estamos aguantando y sacando victorias con las que somos…

Muy igualadas las últimas, además.

Sí, aunque esto supone más carga física y, sobre todo, mental. Partidos que con Leti, Pina y sin problemas de otras mil lesiones que hemos tenido, pues quizá los habríamos sacado sin poner tanta energía. Pero bueno, al final lo que cuentan son las victorias, aunque sean por un punto. En muchos encuentros el balón entró, así como podría haber salido. Por nivel individual los hemos sacado. Aunque, como te digo, contentas de que ese balón haya entrado y de poder contar esas victorias.

«Yo tengo 3 años aquí en Valencia de momento, así que tampoco me corre tanta prisa la adaptación»

¿E individualmente? Máxima anotadora nacional y jugadora nacional más valorada. No sé si esperabas adaptarte tan rápido a la Liga Femenina Endesa en tu regreso.

Bueno, yo… estoy todavía en periodo de adaptación. Es verdad que por números puede parecer que me haya adaptado, pero todavía estoy en ello. Estoy contenta, aunque puedo dar mucho más. Bueno, estoy contenta pero no, no sé cómo decirlo. Soy muy exigente, a veces eso me juega malas pasadas. Yo creo que cuando me acabe de adaptar, al menos podré disfrutar más en la pista y ayudar más al equipo. Yo tengo 3 años aquí en Valencia de momento, así que tampoco me corre tanta prisa la adaptación. Cuanto antes mejor, pero no me sumo más presión a la que ya me pongo habitualmente.

Recuerdo que me contabas hace algo menos de dos años que, presencialmente, en Francia iba mucha gente a los pabellones y pagaban entradas por veros. Que había mucho seguimiento, aunque no tanto por redes sociales. Sin embargo, como es normal al estar lejos, en España no estabas tan al día. Después de varios meses en la Liga Femenina Endesa, ¿cómo valoras este ámbito?

La seguía menos, lógicamente, aunque me veía muchos partidos porque tengo muchas amistades en esta liga. Yo creo que este año, incluso el pasado, lo están demostrando los resultados que ha subido el nivel. Los grandes pierden contra equipos de media tabla o más abajo, eso es muy importante. Eso era lo que más me gustaba de Francia, ya que el último equipo podía ganar sin dudarlo al primero. Esa competitividad hace a la liga más fuerte y es una muy buena señal para el baloncesto femenino español.

También me dijiste que te sorprendió un poco hace un par de años que te llamaran con la selección, no para el Mundial, sino el año anterior cuando te colaste entre las 16. Ahora parece que has pasado a ser una de las fijas en las convocatorias de Mondelo. ¿Has entrado en una etapa de madurez como jugadora?

No sabría decirte. La edad te da experiencia y cada año se aprende, se madura, te tomas las cosas de otra manera. Yo intento disfrutar del camino y de lo que hago. Es mi pasión, lo que más me gusta hacer en mi vida. Trato de no olvidarme de esto. Con esa mentalidad yo creo que es cuando mejor te salen las cosas y estoy muy feliz de, no de estar entre las 12 porque eso va cambiando, sino de estar en esa órbita de 14 o 15 jugadoras para representar a tu país. Hay tanta gente que desearía estar en esa posición…

Corea, China y Gran Bretaña. No sé si dentro de toda esta locura de mes te ha dado tiempo a pensar en los partidos que deberéis afrontar en el preolímpico. O si os han escrito ya para ir preparándolos. 

Esta última semana sí que hemos estado hablando con delegada y médicos. Como tenía este viaje a Siberia, que ha sido eterno, he estado bastante out de todo. En estos próximos días, sin dejar de estar mentalizada de lo que nos espera en liga, sí que me centraré un poco. Inconscientemente, lo tienes en mente. Aunque solo sea el viaje a China. Y, sobre todo, porque son tres partidos importantísimos que te llevarán a clasificarte a los Juegos Olímpicos. En mi caso todavía no he disfrutado de ningunos y ojalá pueda, porque yo creo que es el sueño de cualquier deportista.