«La situación ahora en España está complicada, algunos clubes no tienen muchos recursos económicos e intentan recortar gastos por todas partes. No dan de alta a las jugadoras en la seguridad social, se retrasan mucho en los pagos, y más cosas que te podría decir. Esto te hablo de LF. pero en la LF2, que sería como LEB Oro, tengo muchas amigas que entrenan y juegan con una implicación brutal sin ver ni un solo euro«.

Difícil de creer que España, el país europeo que más éxitos consigue en baloncesto femenino, tenga la situación que tiene. Esto anima a las jugadores profesionales a hacer las maletas y probar suerte en otras partes. Es el caso, por ejemplo, de la valenciana Irene Garí, que próximamente volverá a cruzar el Atlántico para probar suerte en la (para nosotros desconocida) Liga Nacional de Argentina. Ella, con 22 años recién cumplidos, pasó por el Segle XXI, vivió el periplo universitario en Georgia Tech y este año, su primero como profesional, ha jugado casi toda la temporada en Liga Femenina con el CREF! Hola. Su siguiente reto será ponerse y defender la camiseta del Hindú Club, equipo argentino que la eligió en la posición número 20 del pasado draft.

Coincidirá con otras cuatro españolas: Laura Aliaga, Regina Gómez, Estela Royo y Ana Suárez 

De Argentina conoce realmente poco, es consciente de la generosidad que caracteriza a los argentinos y de esta etapa espera crecer, teniendo además la suerte de estar compitiendo este verano y no esperar a que empiece la liga en España el próximo mes de octubre, casi dentro de medio año. «Cuando me ofrecieron presentarme al draft para ir allí no me lo pensé, quería ir. Soy una persona a la que le gustan y motivan los retos, viajar, conocer gente, culturas y diferentes puntos de vista del baloncesto. Creo que Argentina reunía todo eso, la experiencia de vivir un baloncesto diferente, de vivir dos meses en un país sudamericano y seguir yo creciendo como persona y jugadora me motivaba«, reconoce la misma Irene Garí.

En principio, se marcha para estar allí únicamente dos meses (el tiempo que dura la liga) y emprende este viaje estando un poco apenada por la dura y triste situación en la que se encuentra el baloncesto femenino español: «El baloncesto femenino no vende. Solo cuando se ganan medallas en europeos y mundiales. Entonces todo el mundo le gusta sentirse identificado. Pero creo que esto está cambiando. Las ultimas jornadas del Valencia Basket de LF2 que he podido ir a verlas jugar, el pabellón estaba lleno. Pero tampoco vale quejarse de que no hay igualdad y no hacer nada, hay que actuar e impulsar el baloncesto femenino para que haya mas visibilidad«.

Su verano se presenta bastante completo, y es que Irene, una vez termine la liga en el país sudamericano, regresará a España para concentrarse con la selección española sub-16 femenina y ejercer como delegada el equipo.

Para Irene, el objetivo siempre es el mismo: crecer, ver, aprender y disfrutar.

Foto: Luis Javier Benito