“No jugaré el baloncesto profesional este año”. Así anunciaba Maya Moore su decisión, a través del portal ‘The Players Tribune’. Una decisión meditada que le aleja de las canchas y cambiará la rutina de una de las mejores jugadoras de la historia de la WNBA.

Moore, de 29 años, ha ganado cuatro títulos, un MVP de las Finales, un MVP de la temporada y ha sido cinco veces All-Star. Pero eso solo a nivel WNBA, porque fuera de ella ha conquistado dos Euroligas y dos oros olímpicos, entre otros títulos. Pero ahora desea no jugar al baloncesto o, más bien, desea centrarse en otra cosa.

Hay distintas formas de medir el éxito. El éxito que he tenido jugando al baloncesto me deja perpleja cada vez que lo pienso. Pero el modo principal según veo el éxito en la vida no está a menudo ligado de forma explícita al baloncesto”.

Moore anuncia que dejará el baloncesto este año para dedicarse a profundizar en su fe. Se centrará en la religión. “Mi concentración no estará ligada al baloncesto profesional, sino a la gente de mi familia, así como en invertir mi tiempo en algunos sueños ministeriales que he tenido en mi corazón durante muchos años”, confesaba.

“Echaré de menos el día a día, mis relaciones con mis compañeras y la familia del baloncesto. Pero ese no a la temporada 2019 me permite decir sí a mi familia y a la fe como nunca antes había podido. Estoy segura de que este año será difícil de modos que aún ni siquiera conozco pero también que será gratificante en formas que también desconozco.

Agradezco a la familia de las Lynx y a las personas cercanas que han compartido el camino conmigo y estoy emocionada por ver qué depara el futuro”