¿Mala suerte, condiciones de las pistas, un calendario demasiado cargado u otras causas? Posiblemente, una única razón no explica la plaga de roturas de ligamento anterior cruzado que está viviendo la Liga Femenina Endesa. 

Recién pasado el ecuador de la temporada, en la jornada 15, ya son 6 las jugadoras que han sufrido este mismo percance. Una lesión que las apartará de las pistas durante los próximos meses y para la que necesitarán constancia y trabajo, mucho trabajo. En Kia en Zona repasamos una a una:

Ani Calvo, jornada 4 ante Valencia Basket.

Recién fichada por Campus Promete y presentada como la referencia nacional del proyecto, la murciana fue la primera baja de esta índole en la competición.

Leticia Romero, jornada 8 ante MANN-FILTER Casablanca.

La canaria de Valencia Basket estaba promediando 19 minutos, 6.4 puntos y 5.6 de valoración en su regreso a España. Casualmente, Valencia Basket venía de vivir una similar situación con Marina Lizarazu un año antes, debido a que la base no pudo ni debutar al sufrir la misma lesión.

Yurena Díaz, jornada 10 ante IDK Gipuzkoa.

Esta lesión no es nueva para una de las mejores bases de la liga, ya que en 2016 se vio obligada a pasar por quirófano por la misma causa. La jugadora de Cadí La Seu estaba siendo una de las mejores en su posición y sumaba más de 10 puntos por encuentro.

Maria Felixova, jornada 10 ante Ciudad de la Laguna Tenerife.

Presente en competiciones 3×3, había firmado por el CD Zamarat tras su paso por el BC Lulea sueco. La pívot eslovaca de Quesos el Pastor estaba promediando 4,1 puntos en 20 minutos de media.

María Pina, jornada 13 ante Quesos el Pastor.

La internacional de Valencia Basket estaba disputando 26 minutos por partido con una media de 7,5 de valoración. Tras un maravilloso verano bañado en oro, esta era su 15ª temporada en la liga, la primera con competición europea en Valencia.

Helena Oma, jornada 15 ante Quesos el Pastor.

Última en caer y segunda lesión de larga duración en el Spar Citylift Girona, actual campeón de la competición. No es la primera vez que la catalana sufre una lesión de rodilla, debido a que a finales del 2017 estuvo parada alrededor de un mes por un traumatismo con afección al menisco. Aquel contratiempo fue de menor gravedad pero acabó, tras su vuelta, derivando en su cesión a Cadí la Seu.

El debate en redes sociales ya está abierto y jugadoras como Andrea Vilaró no han dudado en aportar su opinión.

Además de las roturas de ligamento cruzado, diversas lesiones como la de Nuria Martínez, María Eraunzetamurgil, Starr Breedlove, las sufridas por MANN-FILTER Casablanca al comienzo de la temporada o las de Embutidos Pajariel Bembibre, entre otras, están marcando el rumbo de la competición y del mercado de fichajes invernal.

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Recordar que los ligamentos se pueden afectar en 3 grados, grado 1 distensión, grado 2 rotura parcial y grado 3 que es el que nos ocupa rotura completa.

La operación a la que se ha sometido consiste en remplazar el ligamento cruzado roto por un autoinjerto que normalmente se extrae del tendón del músculo semitendinoso o del tendón rotuliano. Por eso es importante que durante las 6 primeras semanas tenga que hacer apoyo parcial ya que hay que evitar un rechazo del nuevo ligamento y tener que volver a pasar por quirófano otra vez.

A partir de la 6 semana puede empezar a hacer trabajo de potenciación de la musculatura muy suave e ir progresando, cada 2 o 3 semanas añadiendo intensidad a los ejercicios y trabajando la propiocepción para solicitar el ligamento.

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