Brandon Roy fue una estrella NBA. Una que tuvo un gran impacto en la Liga durante sus primeros años como profesional… pero una que se apagó por culpa de las lesiones. Los problemas físicos le obligaron a una retirada prematura pero ha encontrado de nuevo la forma de vincularse al baloncesto. Y es una ajena a la NBA.

Roy pasó primero por una época en la que no quería saber nada sobre el baloncesto: “No iba a ver partidos NBA. Era como ver a tu novia con un chico diferente. Me resultaba muy complicado estar alrededor del juego sin poder jugar”. Pero el baloncesto le ha deparado una segunda oportunidad a Roy… como entrenador.

Aceptó una oferta para ser técnico del Nathan Hale High School, en Seattle. Estaría a cargo de un conjunto que había cerrado el curso anterior con un récord de 3-18 y en una posición que había visto a cinco entrenadores distintos en un período de cinco años, según reseñaba Ben Rohrbach en Yahoo! Sports.

La llegada de Roy fue solo el inicio. Michael Porter Jr  estuvo a sus órdenes en su primer año y ahora ha sido elegido con el pick 14 en el Draft de 2018. Porter se unió a la causa motivado por poder trabajar junto a Roy. “Ni siquiera considerábamos Nathan Hale al principio. Pero luego esuchamos que Brandon iba a entrenar al equipo y pensamos que sería una experiencia única”, explicaba al Seattle Times. Y desde entonces todo ha cambiado.

Nathan Hale empezó la temporada 22-0 y se convirtió en el equipo más destacado del país tras haber estado compitiendo ante algunos de los rivales más potentes posibles. Roy había recuperado la ilusión. “Lo hago por la experiencia y estar involucrado en algo en lo que disfruto. Siento que estoy preparado para tener impacto y construir algo. Y creía que el instituto era el mejor nivel para empezar a trabajar, mejorar y convertirme en un mejor entrenador.  No sé dónde me va a llevar esto pero ahora mismo soy feliz. Si llego al siguiente nivel el trabajo demandará más cosas pero ahora mismo estoy contento de dónde estoy“, apuntaba al Portland Tribune.

En el inicio de su carrera como entrenador, Brandon Roy recibió el Naismith Trophy al Entrenador del Año en High School, tras un 29-0 al frente de Nathan Hale, de la mano de la estrella Michael Porter Jr..

Después de la marcha de Porter a la universidad, y tras el gran éxito cosechado, Roy pasó a ser el entrenador de Garfield High School, donde él mismo jugó y estudió hace años, donde tiene retirado su número 4. Roy tan solo ha sufrido una derrota como entrenador y el pasado mes de marzo se alzaba con su segundo título consecutivo, esta vez sin una gran promesa en sus filas, demostrando su valía en los banquillos. Últimamente también fue noticia por haber recibido un disparo por una bala perdida, afortunadamente sin consecuencias importantes.

¿Qué le deparará el futuro en los banquillos?