Bruce Bowen es conocido como un jugador que se ganó un lugar en la mejor liga del mundo y que ganó tres anillos de campeón, pero su camino hasta llegar a ese punto estuvo lleno de altibajos.

Después de salir de la Universidad de Cal-State Fullerton, Bruce Bowen no fue drafteado y se planteó sus posibilidades. Era 1993, y le surgió la oportunidad de jugar en la segunda división francesa. Así recuerda Nicolas Paul, por aquel entonces su agente, cómo llegó a jugar en el STB Le Havre.

«Era la primera temporada del STB Le Havre en la segunda división francesa. Era 1993, y se trataba de un equipo muy inexperto. Solo llevaban una victoria en los 10 primeros partidos, y necesitaban a alguien con experiencia para intentar salvarse. Logré convencer a un buen veterano, Elston Turner, que había jugado 8 años en Estados Unidos y tenía experiencia en Europa con Pesaro en Italia. A sus 33 años, aún daba muchos síntomas de su calidad. Turner estaba aburrido, jugando en la CBA, y quería regresar a Europa, aunque fuese por los 4.000 dólares al mes que podía ofrecer el equipo francés. A la mañana siguiente entro en las oficinas y veo malas caras. Me dicen que el entrenador ya no quería a Turner. Que les buscase a otro jugador. Salí furioso de allí. Al rato me calmé, y volví con el informe y un vídeo de otro jugador: Bruce Bowen. Me encantaba su juego, y a ellos también les gustó a pesar de que fuese un novato. Me dijeron que adelante con ello. Lo que sucedió después es que el equipo ganó los primeros cuatro partidos que jugó Bowen, y finalmente se salvaron de manera cómoda.»

Así fue como llegó Bruce Bowen a Francia, de rebote, como plan B, y siendo considerado un jugador demasiado pobre como para jugar en la primera división francesa. Después de intentar pasar a un equipo de primera sin éxito durante dos años, Bowen regresó a Estados Unidos, a jugar en la CBA.

Cuando menos se lo esperaba, en 1996, recibió la llamada de la primera división francesa. Alguien en el Besançon había echado un vistazo a sus vídeos con Le Havre y Évreux, y decidieron llamarle para ofrecerle un contrato de un año. En aquella única temporada en la primera división francesa Bruce Bowen promedió 23.5 puntos, 3.6 rebotes y 2.6 asistencias por encuentro en un total de 16 partidos.

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Sin embargo, su brillo en la pista se producía a pesar de no estar viendo un solo dólar fuera de ella. Después de un par de meses sin cobrar, Bowen decidió regresar de nuevo a la CBA, a los Rockford Lightning, donde cobraba menos pero al menos cobraba y estaba en casa. Unos meses después le llegaría su gran oportunidad, debutando con Miami. Su nombre ya empezaba a sonar. Pasó por Boston, Philadelphia y Miami de nuevo. Hasta que llegó a la que iba a ser su casa: San Antonio.

16 años después de debutar en la segunda división francesa, en 2009, Bruce Bowen se retiraba con tres anillos de campeón en su mano y cinco presencias en el mejor quinteto defensivo.