Como venimos contando en los últimos días, el mundo del deporte en Estados Unidos está alzando la voz en las protestas que recorren el país entero. Por esta razón, hemos querido contactar con diversos conocidos, también habituales en las canchas de basket en EEUU, que lo están viviendo en primera persona para que nos muestren su visión desde el lugar de los hechos.

¿Quiénes son nuestros protagonistas? Xavi López, entrenador ayudante en University of Oregon, partícipe en el crecimiento de jugadoras como Satou Sabally, Maite Cazorla o Sabrina Ionescu. Gonzalo Bedia, también entrenador ayudante en la StLouis College of Pharmacy y, además, investigador profesional. Blanca Millán, habitual en KIA en Zona debido a sus partidazos, es una de nuestras españolas en la NCAA (Maine). Y, por último, Rodrigo Azurmendi, profesional de la comunicación en Los Ángeles Lakers.

Gracias a los cuatro por atender a KIA en Zona. En primer lugar, ¿cómo estáis viviendo personalmente todo lo que está ocurriendo?

Xavi López: Con preocupación por la situación del país, preocupación por nuestras jugadoras. Nuestro objetivo es apoyar y dar una plataforma donde nuestras jugadoras se sientan seguras para expresarse con libertad. En nuestra universidad no hay sitio para el racismo.

Gonzalo Bedia: Aquí, en la ciudad de Saint Louis, la verdad es que nos pilla de manera muy directa. En 2014 ya tuvimos la muerte de Michael Brown en Ferguson, en la zona norte de la ciudad. Tuvo su impacto a nivel internacional, muchas protestas, saqueos… y cuando el juez dictó sentencia, también hubo muchas protestas. Es una ciudad que, al estar separada digamos, sectarizada, se hace muy importante todo este tipo de movimientos a favor del «Black Lives Matter». Tenemos toque de queda de 21 de la noche a 6 de la mañana porque, dentro de las protestas, ha habido algún arresto y actos de saqueo y destrozo. Ha habido enfrentamientos con la policía, aunque, como en otras ciudades, lo que impera es el sentido común y las marchas pacíficas. Siempre hay minorías que saltan a relucir y que parece que es lo que más llama la atención.

Blanca Millán: En pleno siglo XXI, es terrible lo que está pasando. Es un momento muy difícil que estoy viviendo con mucha tristeza porque la gran mayoría de mis amigos son negros, los veo decepcionados y sufriendo y no me gusta, no es justo.

Rodrigo Azurmendi: La situación es totalmente extraña, ya que a mis 31 años nunca he vivido algo similar. Estamos atravesando un momento que incluye una pandemia mundial, un momento de polarización total en la sociedad estadounidense, un presidente inédito y una situación social muy tensa, en la que los problemas sistemáticos de este país están quedando expuestos como nunca antes. Lo que se respira en la calle es angustia, inseguridad y bastante frustración, porque el pueblo se está dando cuenta que los líderes gubernamentales no están a la altura de la situación. A partir de eso, amplificado por crisis económica y la nula reacción de aquellos en posiciones de liderato, vemos lo que estamos viendo. El 2020 es un año electoral, pero noviembre nos queda lejísimos.

¿Qué nivel de implicación ha habido en el mundo de la NCAA en las protestas?

XL: Está habiendo un alto nivel de implicación en las protestas por parte de mundo del deporte en general. Personalmente, creo que es muy importante que cualquier persona y en nuestro caso deportistas, puedan utilizar su plataforma para expresarse delante de injusticias sociales.

Tú también tienes una perspectiva cercana, Gonzalo. ¿Algún caso destacable?

GB: Ha habido varios que han querido alzar la voz y apoyar la causa, como es lógico. Quizá, el que más me ha llamado la atención de la NCAA es el reciente transfer de Harvard, Seth Towns, que fue a una de las marchas en Ohio y la policía le detuvo. Hablaba en uno de sus tweets sobre lo curiosa que es la vida, ya que en un periodo de 24 horas había pasado de graduarse virtualmente en Harvard a ser detenido por la policía. Y añadía que se sentía igual de orgulloso por ambas cosas. Además, también, muy llamativo como su anterior entrenador Tommy Amaker lanzaba un comunicado apoyándole y diciendo lo orgulloso que se sentía de Towns por mostrar esos valores y luchar por la justicia social. 

¿Y en la NCAAW y en Maine, Blanca?

BM: A nivel de la NCAAW, muchas universidades están implicadas, con campañas en redes sociales, foros de concienciación con entrenadoras y jugadoras. No podría ser de otra manera, hay mucha jugadoras negras, algunos equipos no tienen jugadoras blancas, no solo en baloncesto sino en otros deportes. Nosotras solo tenemos dos jugadoras de color pero como te decía nuestros amigos, compañeros de otros equipos, de clase, personas muy queridas relacionadas con el cuerpo técnico están pasándolo mal, preocupadas, así que ya hemos tenido reuniones de equipo para organizar acciones en redes sociales mientras sigamos con la pandemia pero también prepararemos cosas para hacer en el campus. Queremos concienciar a la sociedad que hay que educar, que hay que erradicar el racismo, que todo esto es un sinsentido.

¿Hasta qué punto crees que vuestra voz como deportistas es importante en que sea escuchada?

BM: Creo que todo lo que se pueda hacer es poco pero todas las personas que creemos que esto no puede repetirse y sobre todo, l@s deportistas conocid@s que tienen miles de seguidores en redes y altavoz en los medios de comunicación, tenemos que intentarlo. Ojalá seamos capaces de, como mínimo, hacer reflexionar a la sociedad y hacerle ver al mundo que hay que educar en la tolerancia y el respeto.

Como entrenador de Oregon, Xavi, en tu caso y en el de tus compañeros, ¿sentís una “presión extra” por dar ejemplo a vuestras jugadoras? ¿Habéis hablado con ellas sobre el tema de alguna manera?

XV: No sentimos ninguna presión, es lo que hay que hacer porque es lo correcto. Hemos hecho videoconferencias con nuestro equipo actual y también con ex-jugadoras para que puedan expresarse y hablar de sus sentimientos delante de esta situación que estamos viviendo. Y también para debatir como todos podemos ayudar a que las cosas cambien.

Cambiando de tercio, Rodrigo, ¿hasta qué punto crees que influyen las opiniones de los deportistas (centrándonos en el ámbito del basket) en un país como EEUU?

RA: No tanto como deberían, pero sirven muchísimo en inclinar la balanza de la opinión pública. En Estados Unidos, como en muchos otros lugares, los deportistas son vistos como dioses en la tierra, y tienen millones de seguidores que les siguen cada movimiento. Por ende, cada palabra, cada voto de confianza, cada recomendación tiene mucho peso. Si las marcas invierten miles de millones en ellos es porque su influencia es real y tangible. Traducir eso a avances políticos es un poco más complicado, ya que el voto aquí no es obligatorio y muchos descreen de su poder real, pero es el gran objetivo. La realidad es que, empujados por las estrellas del deporte y apoyados en expertos en organización y movilización, la sociedad podría avanzar bastante más de lo que lo ha hecho en los últimos años.

Además, como personas y profesionales que habéis llegado desde fuera al país, con la perspectiva que te da esa relativa distancia, ¿cuál creéis que es la razón de que esté más asentado en EEUU que en otros países el que los jugadores opinen sobre problemas sociales de este tipo?

RA: Aunque las políticas siempre han sido más conservadoras, la opinión pública –de la mano de los líderes culturales– siempre ha sido más liberal e inclusiva en Estados Unidos. Siempre hubo deportistas dispuestos a alzar la voz (John Carlos, Muhammad Ali, Billy Jean King), pero en la era de las redes sociales, finalmente podemos escuchar exactamente lo que piensan todos. Muchos se esconden de ese megáfono, pero otros como Colin Kaepernick o LeBron James o Serena Williams lo han aprovechado al máximo. Incluso diría que la sociedad se los demanda. Ya no alcanza con quedarse callado. El famoso “los Republicanos también comprar zapatillas” de Michael Jordan hoy sería un escándalo.

Y si nos enfocamos en la comunidad afroamericana, su gran arma es cultural, ya que políticamente al día de hoy siguen teniendo groseras desventajas (limitado acceso al voto, distritos dibujados a dedo, el colegio electoral, etc). Se dice que siempre primero cambia la cultura y luego las leyes, y por eso es tan importante que las grandes figuras del deporte (y del entretenimiento) se hagan escuchar y aboguen por los derechos de los más perjudicados.

GB: Cuando Colin Kaepernick hincaba la rodilla y todos le criticaban… En su día yo ya lo veía justificable, pero como veis, al final, no le faltaba razón. Son esos gestos que, en un principio, parecen un desafío a la sociedad y al público, pero cuando vemos las cosas que están sucediendo, son más justificables. Si protestan y se quejan es por algo y con razón. Tienen que cambiar mucho las cosas en Estados Unidos porque es algo que lleva calado muchos años.