Fue una de esas circunstancias que se ven muy pocas veces en una cancha. Una casualidad que en este caso no valió, pero que nos ayuda a entender mejor las normas. Ha sucedido en Argentina, en el tercer partido de los playoffs de la liga. Un duelo entre Oberá y San Isidro

¿Qué ocurrió? Esto:

Te lo explicamos. Rodrigo Sánchez lanza sobre la bocina desde su cancha. El balón golpea en el aro, sale hacia arriba, bota en el suelo… y entra. La canasta no subió al marcador y Oberá se llevó la victoria. ¿Por qué no valió?

En primer lugar, porque estaba fuera de tiempo. Es decir, cuando el balón bota en el suelo ya había sonado la bocina del final del partido y a partir de ahí no vale nada de lo que sucede después.

Si no hubiera sonado la bocina, la canasta sí hubiera valido, pero hubiera contado como una canasta de 2. Es legal, pero cuenta la distancia desde donde bota en el suelo. Es decir, una canasta de 2 puntos.

Fuente: Basquet Plus