Jugó durante dos temporadas en el Laboral Kutxa Baskonia hace menos de un lustro pero en búsqueda de minutos que le ayudasen a progresar para hacerse un hueco en el complicado y difícil mundo del baloncesto decidió dar un paso atrás para más tarde intentar dar dos hacía adelante. Cosa que -por el momento- no ha ocurrido debido a una dura lesión que le impidió competir durante la temporada 2013-14. Formando en las categorías inferiores del Santurtzi y ahora de nuevo jugador del conjunto vasco, que milita en liga EBA. KIA en Zona ha charlado con Unai Calbarro, en su día jugador del Baskonia y ahora uno de los nombres propios de la liga española de baloncesto amateur.

«Los objetivos míos ahora mismo van unidos de los de mi equipo, ser cada día mejor jugador y aportar cada día más para que el equipo vaya hacia arriba«, nos explica el ala-pívot vasco de 2.04 metros. Su inicio en la categoría no ha podido ser mejor, y es que tras tres partidos el Santurtzi todavía no conoce la derrota y eso ha invitado a los aficionados a soñar con un posible ascenso a la división de bronce del baloncesto español.

15.7 puntos (54.1% en tiros de dos), 8.7 rebotes, 0.7 asistencias, 2.7 faltas recibidas y 16 de valoración en apenas 23:05 minutos por encuentro. Aunque en Vitoria no disfrutó de demasiados minutos para demostrar su potencial ante la Liga Endesa, sí que mejoró como jugador, lo que le convierte en un jugador superdotado para la liga EBA. «No cambiaría mucho porque todo fue buenísimo», recuerda el propio Calbarro de su etapa como baskonista. «El inicio fue un poco raro, estaba con jugadores que idolatraba y era increíble estar con ellos prácticamente cada día a todas horas, un sueño. Mi rol desde el primer día allí no fue otro que el de trabajar al 200 por cien en los entrenamientos, e intentar que en los partidos tuviese algún minuto con los que disfrutar del baloncesto al máximo nivel, lo recuerdo como una experiencia única e increíble», añade sobre su etapa en la entidad alavesa.

Calbarro

Ahora Unai vuelve a disfrutar al baloncesto en una de las pistas que le vio crecer en lo deportivo y en lo personal, y es que antes de llegar al Buesa Arena el interior vasco pasó cinco maravillosos años en el conjunto vizcaíno que aprovechó para convertirse en su día como uno de los interiores de la tierra más prometedores del paronama nacional.

De Vitoria y antes de regresar al CB Santurtzi probó suerte en Amorebieta-Echano con el Zornotza, equipo que milita desde la temporada pasada en la competitiva y siempre complicada Adecco Plata. Allí la suerte no le acompañó y tampoco pudo demostrar la calidad que atesora por culpa de una grave lesión que le impidió jugar durante el curso. Calbarro solamente pudo disfrutar de los últimos seis encuentros y físicamente todavía no estaba al cien por cien recuperado de una lesión que lo cambió todo. «En la segunda semana de pretemporada me lesioné el ligamento cruzado anterior, vamos, un golpe durísimo…«, afirma el jugador.

«Lo que en un inicio era una pesadilla con el paso del tiempo y de mucha rehabilitación y trabajo, más que estando activo con el equipo, se convirtió en algo bueno para mi. Me ayudó mucho para aprender como jugador y, sobre todo, como persona. Cuando volví a jugar fue una sensación tan especial como cuando debuté en ACB, increíble y complicado de describir. Todavía no estaba al cien por cien y tenía mucho miedo pero a base de trabajar y trabajar todo se olvida y ahora estoy mas fuerte que nunca y con muchas mas ganas. Vivo cada partido y cada entrenamiento como si fuese el último«, nos confiesa el ala-pívot del Zornotza.

En liga EBA no se puede vivir del baloncesto y eso ha motivado a Unai Calbarro para volver a estudiar. Cuando no entrena o estudia está ocupado con la familia. La nueva vida de Calbarro, de la Liga Endesa a ser uno de los nombres propios de liga EBA en apenas dos años.