En estos días se estrena en los cines la película Uncut Gems, una cinta que se está llevando grandes críticas en especial por el papel de su protagonista, Adam Sandler, pero también por un personajes secundario (aunque muy principal en la película) que todos los aficionados al baloncesto conoceremos: Kevin Garnett. 

El exjugador y próximo hall of famer hace un gran papel al parecer, interpretándose a sí mismo (parece lógico entonces que lo haga bien). Pero no fue la primera elección para el personaje. Los directores de la película, Josh y Benny Safdie, son judíos y fans de New York, así que en principio pensaron en Amar’e Stoudemire. Detrás del personaje tenía que haber un jugador profesional de baloncesto que en un momento muy importante de su carrera se encontrase con el personaje que encarna Sandler, de quien obtiene una piedra preciosa que considera que le da poderes y le ayuda a mejorar su juego. Solo había un problema con Amar’e: en la época en la que tenía lugar la película su peinado era diferente. Y el jugador no quería cortarse el pelo para que fuese el mismo en las escenas rodadas ahora que en las imágenes de archivo de aquellos partidos.

Los agentes de los directores les presionaron para buscar un jugador más mediático aún (y que no requiriese un cambio de look), y rápidamente saltó un nombre de la lista: Kobe Bryant. Los Safdie volvieron a escribir el guión entorno a Kobe, para después llevarse un chasco: el entorno del jugador dejó muy claro que Bryant quería dirigir películas, no protagonizarlas. 

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Entonces pasaron a pensar en Joel Embiid, pero las conversaciones no llegaron muy lejos por la dificultad de grabar durante la temporada regular. Decidieron centrarse en jugadores retirados y se reunieron con algunos de ellos, con Chris Bosh como uno de los principales candidatos.

Pero entonces llegaron a Kevin Garnett. A pesar de ser fans de New York y odiar a Garnett y al baloncesto de Boston, se reunieron con él. Y rápidamente le vieron dentro del papel, que le coloca en mitad de una serie de Playoffs de la cual se utilizaron imágenes reales para la película.

«Siempre veía las entrevistas a Garnett después de los partidos porque era muy entretenido», dijo Josh Safdie a ESPN. «Pero después de reunirnos con él me di cuenta de que no conocía su verdadera voz. Tuve que aprender esa voz. Es elocuente. Es muy bueno contando historias. Escribí el papel para esa voz. Y él trabajó muy duro para convertirlo en realidad». 

«La actuación es preparación, como cualquier cosa en la vida», explicó Garnett. «No quería fallarles, porque ellos se arriesgaron conmigo. Cuando me presenté en el set estaba preparado. Era como ‘ok, hoy toca Rasheed Wallace. Esta noche toca Tim Duncan’, viendo vídeos. Llevé ese mismo proceso a esta tarea». 

La película se asienta en la actuación de Adam Sandler, pero el baloncesto tiene mucho peso también en la cinta, y Kevin Garnett es el gran culpable de ello… aunque no fuese la primera elección de los directores.