Domingo 18 de mayo. Día de la final de la Euroliga. Para el Real Madrid, de las finales. Por la tarde, los mayores. Por la mañana, los juniors. El escenario, el mismo, el Mediolanum Forum de Milán.
Jugar en su pista es el premio por llegar al último partido del NIJT, gran iniciativa de la Euroleague, paralela al gran baile, donde se foguean las figuras del futuro. Los mejores equipos de Europa con jugadores nacidos a partir de 1996 también dirimen su cetro continental.
Y al domingo llegó el Real Madrid de Paco Redondo sin perder ningún partido. Pero no en los jugados en Milán… ¡en toda la temporada! Invicto en todo el año, en todo el curso. Mejor aún que el Madrid de los récords de Laso, con el título de campeón de España Junior como mayor botín.
La ausencia por lesión de la gran perla de la cantera blanca, Jonathan Barreiro, no supuso un problema. Tres victorias en el grupo, por 24, 29 y 17 puntos, les metió en la final con dos referentes claros: el pívot senegalés Wally Niang (ayer cumplió 18 años y 2.06 m. de estatura) y el alero internacional por España, Santiago Yusta (17 años, 2 metros).
De hecho, los dos fueron elegidos en el cinco ideal del torneo. Aunque seguro que los dos lo hubieran cambiado por el triunfo de todo el equipo. La final fue un monólogo del Estrella Roja de Belgrado, que borró de la pista al Madrid en la segunda parte, para un resultado final de 55-42.
Niang se fue a 19 puntos y 12 rebotes. De nada le valieron. No hay más que ver el vídeo de la camarita de TUBASKET.com para nuestra web para darse cuenta. Lágrimas irrefranables. Sin consuelo.
Es curioso que los dos que peor lo pasaron fueron las dos estrellas del equipo. Quizás lo uno vaya ligado a lo otro. Y es que aunque por físicos y viéndoles jugar parezcan hombres, aún lloran como lo que son, todavía niños.