El Dream Team lo cambió todo. Estados Unidos llevó por primera vez un equipo de jugadores profesionales de baloncesto a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, y ya nada volvió a ser igual. Todo el mundo pudo ver el talento unido de los Michael Jordan, Magic Johnson, Larry Bird y compañía y quedó maravillado ante su dominación. Aquella aparición del Dream Team inspiró a muchos jóvenes de generaciones como la de Pau Gasol o Dirk Nowitzki, que intentaron emular a sus ídolos.

Pero para llegar a aquel Dream Team hubo que dar muchos pasos antes. Principalmente porque hasta entonces la FIBA, como organizadora de la competición de baloncesto, no permitía la participación de jugadores profesionales, con lo cual Estados Unidos hasta ese momento había competido con sus jugadores universitarios.

Por eso es tan importante la fecha del 7 de abril de 1989. Ese día, la Federación Internacional de Baloncesto aprobó que se terminasen las restricciones para los jugadores de baloncesto profesionales en sus competiciones internacionales, creando así la oportunidad para que se formase el Dream Team que representó a Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.

Un equipo para la historia: Todos los partidos del Dream Team de 1992, al completo

La federación estadounidense llevaba años presionando para que se tomase esta medida, especialmente después de la derrota de Estados Unidos contra la Unión Soviética en los Juegos de Seúl de 1988. Los soviéticos, cuyo representante en la FIBA votó en contra del cambio, lograban saltarse la norma del amateurismo con diferentes técnicas, como dar trabajos fantasma a sus jugadores, justificando que realmente se ganaban la vida con esos trabajos, y no con el baloncesto. Los representantes del resto de países en la FIBA, con su secretario general, Borislav Stanković, consideraron que aquello era una injusticia, y finalmente se aprobó la eliminación de dicha norma.

«Con este acuerdo hemos entrado en el siglo XXI», manifestó eufórico el secretario general de la FIBA, el yugoslavo Boris Stankovitz. «Queremos a los mejores en nuestras competiciones.» En su momento el cambio de la norma también suponía que Fernando Martín podría jugar con España. El representante soviético presentó una moción para restringir la entrada de profesionales a un número de dos por selección nacional, que recibió 53 votos en contra, 15 a favor, una abstención y un voto en blanco.

El representante estadounidense, Dave Gavitt, declaró que «esto nos da una ventaja de 15 años sobre los demás países. El oro está adjudicado a los Estados Unidos en los próximos Juegos, pero habrá emoción por la plata. Ahora bien, las demás naciones se irán haciendo más competitivas». Sus previsiones no andaron mal encaminadas, aunque se fueron un poco largas. En 2004, 12 años después, Estados Unidos perdía su primer oro en unos Juegos utilizando a jugadores profesionales.

La Federación de Baloncesto de Estados Unidos encargó después de aquella votación de 1989 a la liga profesional estadounidense que confeccionase un equipo para la siguiente cita, Barcelona 1992. Al principio la idea no tuvo una gran acogida, al no prever el gran éxito que iba a resultar. En su portada de febrero de 1991, Sports Illustrated puso en su portada a Michael Jordan, Magic Johnson, Charles Barkley, Patrick Ewing y Karl Malone con camisetas del Team USA y tituló «DREAM TEAM: cuidado, resto del mundo. Este podría ser el quinteto de EEUU en los Juegos de 1992″. Ahí nació su nombre.

El Dream Team fue probablemente el mejor equipo de baloncesto de la historia, y estableció el dominio de Estados Unidos en la competición internacional. Pero sin la decisión de la FIBA de permitir la participación de jugadores profesionales de baloncesto, el legendario Dream Team nunca hubiera nacido.