Se acabó el verano y Guille Rubio, que hizo pretemporada con el Clínicas Rincón de la liga Adecco Oro, no había firmado por ningún equipo. Curioso y llamativo teniendo en cuenta el buen rendimiento que tuvo la pasada temporada en la capital de España a los servicios del Tuenti Móvil Estudiantes.

No duró demasiado tiempo sin equipo, y es que el prometedor Mywigo Valladolid logró convencerle para ser pieza importante en la nave que dirije Porfirio Fisac y que tiene como principal objetivo conseguir el ascenso hacía la máxima categoría del baloncesto español. De momento las cosas no iban mal y con Guille Rubio el equipo era mejor, pues el catalán no tardó nada en integrarse y en el primer partido que jugó con los vallisoletanos ya fue decisivo con 2o puntos y 5 rebotes para 21 de valoración en treinta minutos.

“Ante todo estoy contento por la victoria en un partido con altibajos en el que hemos sabido ser consistentes para poder hacernos con el triunfo. Personalmente me he encontrado bien, llevaba un tiempo sin competir y eso se ha notado sobre la pista pero las sensaciones son positivas para haber sido mi primer encuentro en los últimos meses, confesaba (en FEB.es) el catalán instantes después de la victoria ante -precisamente- el Clínicas Rincón.

Lo que nadie preveía es que aquel partido fuese su primero y último en el Pisuerga defendiendo los colores del Mywigo Valladolid, pues tras hacer otro gran partido en Ourense (15 puntos y 12 rebotes para 19 de valoración en 33 minutos) el ala-pívot catalán ha llegado a un acuerdo con el conjunto pucelano para rescindir su contrato y dar por cerrada su vinculación.

Guille Rubio vuelve a hacer las maletas pero en esta ocasión es para iniciar un viaje largo que le llevará hasta Grecia, donde iniciará su primera etapa lejos de tierras españolas para jugar a los servicios del modesto Koroivos Amaliadas, club en el que también juega Dwayne Davis, ex-jugador del UCAM Murcia.