Ver para creer. El Panathinaikos realizó en la final de la Copa griega ante el Aris una de las mejores segundas partes que jamás ha hecho en su historia. A lo largo de los veinte minutos el equipo de la capital helénica dio un recital defensivo y ofensivo, donde todos sus jugadores mostraron una clase magistral de talento, entrega y carácter

El partido no iba a ser sencillo, ya que era una final. La primera parte estuvo marcada por la igualdad de ambos equipos y por el acierto de Bochoridis (quien tiraba del carro por parte del Aris). Con empate a 40 llegamos al ecuador del encuentro. No obstante, el guión del partido dio un cambio radical e histórico en la segunda parte. El Panathinaikos puso la quinta marcha y consiguió algo inesperado al descanso, puesto que pasaron del 40-40 al 75-47 en apenas diez minutos. Sí, parcial de 35-7 en un tercer período marcado de principio a fin por la intensidad defensiva de los hombres de Argiris Pedoulakis.

Con el partido ganado a falta del último período, el ‘coach’ del PAO ya estaba pensando en el siguiente partido de los suyos (Euroliga), por lo que decidió dar descanso a los jugadores más habituales y brindar una nueva oportunidad a los jugadores con menos minutos durante la presente temporada. Fue curioso, pese a no contar con los jugadores habituales el Panathinaikos siguió por el mismo nivel defensivo que en el tercer período… ¡y solamente encajó 6 puntos en diez minutos!, pero claro, también anotaron veinte puntos menos. El resultado final fue de 90-53 y el parcial de la segunda parte de 50-13. Curry (17 puntos), Maciulis (13) y Fotsis (11) fueron los mejores en el apartado de anotación por parte del equipo campeón.

Antes de arrollar al Aris para sumar un nuevo título en su palmares, el Panathinaikos tuvo que sufrir para derrotar al Olympiacos en semifinales (67-59), mientras que el Aris tuvo que superar a un luchador Panionios (88-79).