Era el año 2007 cuando el baloncesto checo se frotaba las manos de cara al futuro viendo la proyección de un desconocido Thomas Hampl, jugador del BK Pardubice que con 17 años fichó por el Bilbao Basket. Estuvo durante cinco temporadas vinculado al conjunto bilbaíno y compitiendo habitualmente en liga EBA y Adecco Plata con el Santurtzi pero el tiempo pasaba y desde Miribilla veían cada vez más complicado hacer un hueco en su plantilla al pívot checo, de 2.15 metros de altura.

La Liga Endesa le quedaba grande y la división de bronce cada vez más pequeña, por lo que al desvincularse del equipo vasco probó fortuna en la Adecco Oro de la mano del MoraBanc Andorra. Jugó durante dos años en el conjunto pirenaíco y su nombre siempre será recordado en el Poliesportiu d’Andorra como uno de los protagonistas que consiguió el deseado ascenso a la máxima competición del baloncesto español, más de dos décadas después. Este año ganó su segunda Copa Príncipe de forma consecutiva con el Quesos Cerrato Palencia pero Hampl, que tiene 26 años, ya piensa qué hacer cuando se retire.

Se lo cuenta a Javier Ortiz, que relata la historia del pívot checo en ‘Espacio Liga Endesa‘: «Desde pequeño me gustan mucho los coches y me encanta conducir. Imagino que puedo ser chófer o trabajar en algo relacionado con los coches”, confiesa el propio Hampl que también destaca querer seguir vinculado al mundo de la canasta… «Podría también seguir entrenando a jóvenes en mi país. Solo que con ese trabajo no se puede vivir porque no lo pagan demasiado bien».

En el mismo reportaje Thomas Hampl se ve baloncentísticamente hablando como «un jugador que piensa en el equipo. Con el único objetivo de ayudar siempre». Esta temporada está disputando 13:37 minutos por partido y sus promedios son de 4,3 puntos, 3,2 rebotes y 4,4 de valoración por partido. El Quesos Cerrato Palencia ha dado un paso atrás desde que ganó la Copa Príncipe y a estas alturas del curso se sitúa en séptima posición con un balance de 13-12.

¿Será la sorpresa Thomas Hampl en los playoffs y conducirá al equipo palentino de forma sorprendente a la Liga Endesa? Hoy jugador de baloncesto pero su pasión por los coches le puede llevar en un futuro todavía lejano a ser chófer…

Foto: FIBA