Klemen Prepelic tardó poco tiempo en demostrar que iba a ser la primera opción ofensiva del Joventut de Badalona. Su brillante pretemporada y los 19 puntos ante el Real Madrid sentaban las bases de lo que arrancaría en el mes de septiembre con sus 35 puntos al Coosur Betis. Una máquina de meter puntos.

El esloveno es actualmente, con la competiciones paradas, el máximo anotador de la Liga Endesa (22.3 puntos por partido) y el tercer máximo anotador de la Eurocup (17.0), es primero y segundo respectivamente en faltas recibidas y ha alcanzado los 29 puntos o más en 8 partidos esta temporada.

Además, han sido varias las ocasiones en las que terminó con más puntos que minutos, como ante el San Pablo burgos (34 puntos en 30 minutos) y frente al Tofas Bursa (37 puntos en 34 minutos).

Curiosamente, durante la estancia de Zisis en la Penya y contrariamente a lo que pudiera parecer, Prepelic era más productivo en los minutos que disputaba con Dimitrijevic y Zagars. Mucho más productivo:

Con unas medias superiores a las 3 asistencias en las dos competiciones, por encima del 83% en tiros libres y del 50% en tiros de 2, su único lunar lo podemos encontrar en el tiro exterior. Su aceptable 38.4% en triples en la Liga Endesa se hunde hasta el 27.8% en la Eurocup. Una amenaza desde cualquier lugar del campo que sufre más cuando los triples no entran.

En los 11 partidos en los que ha anotado uno o ningún triple, la media de Prepelic en valoración ha bajado hasta los 8.9, nada que ver con sus medias superiores a 20 cuando anota 2 o más. Las penetraciones, los cortes y las faltas recibidas le hacen contribuir siempre a la anotación pero se notan los partidos con cierta falta de acierto.

Aunque incluso en un mal día como el que llevaba ante el Darussafaka (1 de 9 en tiros), pueda terminar siendo el héroe.

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