Anoche hubo cantidad de detalles buenos en la jornada de Euroliga y en el Real Madrid-Panathinaikos. Los blancos en esa «crisis» de 7 partidos seguidos ganados con solvencia y líderes del Top16 (si, ya sé que el calendario se irá endureciendo), están mostrando cada partido más defensa agresiva en primera línea y ayer forzaron muchas pérdidas al equipo griego.
Pablo Laso ayer acertó eligiendo muchos sistemas de manos a manos con los bases y escoltas y consiguientes desplazamientos largos para hacer correr a los pequeños verdes y encontrarse con bloqueos ciegos o directos con poca visibilidad.
La mayoría del personal que seguíamos el partido por la tv y por tuiter destacamos aquel pase adornado de Sergio Rodríguez a Bourousis, estuvo muy bonito, (influencia del inolvidable pase de Jason Williams, número 3 de el enlace) pero pensándolo bien me quedo con otro detalle técnico y táctico del partido, la conexión visual.
Las conexiones visuales, eso que los comentaristas llevan décadas denominando como «jugar de memoria» (ranciofact) pues sucede cuando los jugadores pueden estar varios años compartiendo cancha. Que se lo digan a San Emeterio.
Entonces pueden llegar a un nivel de entendimiento que rebaja la comunicación verbal para permitir que haya conexiones sin necesidad de decirse absolutamente nada.Mirarse, sentir donde estará el compañero dentro de un segundo.Y disimular para evitar la atención.Con naturalidad.
Cuando Rudy soltó el pase que hoy editamos en vídeo, los comentaristas destacaron a Llull (bien, estuvo en el sitio correcto, la metió y entendió lo que quería Rudy), también destacaron el error táctico del defensor de Llull (bien, se despistó un poco, siempre en el lado débil hay que tener ojos en la espalda), pero no dijeron nada de quién, a mi parecer, fue el verdadero artífice de una jugada tan bonita.
Diamantidis que no es sospechoso por tener los brazos cortos, era el jugador que defendía al sacador y entre cuerpo y oficio, estaba muy bien colocado con el cuerpo girado hacia la canasta y el ángulo de la esquina larga contaria, hasta el punto de que llegó a pisar la línea de fondo KC Rivers, Ayón y Nocioni se disponían a jugar el sistema en sus primeras opciones.Los movimientos hay que estrujarlos como LLull y Rudy lo hicieron, hasta la última opción, hasta el último espacio.
Pero la ejecución, que diría Westbrook, fue perfecta, fue de un escándalo técnico como Rudy encontró el ángulo y la potencia o velocidad de pase para hacerlo posible. A una mano,desde la cadera, casi paralelo a la línea de fondo, el balón estuvo viajando mucha parte del tiempo fuera del campo para acabar en las manos de Llull en tiempo y lugar.
Una maravilla que podéis disfrutar en esta edición.