Sin defensa no hay victoria.

Nueva derrota -y ya van cuatro seguidas- para el Real Madrid. El equipo de la capital de España se vio superado por un acertado e intenso Khimki, que fue durante todo el partido por delante en el marcador.  El resultado final fue de 84 a 70 para el Khimki.

  • Dos equipos muy diferentes: El Real Madrid parece estar cansado en el inicio de esta temporada, comprensible teniendo en cuenta que la mayoría de sus internacionales han jugado con su selección y el Khimki, por su parte, está descansado. Los dos equipos, que prometen estar en los puestos punteros del grupo el próximo mes de diciembre, están a un nivel de fatiga muy lejano. Los rusos han jugado a un ritmo en ataque que el Real Madrid ha sido incapaz de defender. La velocidad de los pases y la buena administración ofensiva de Rice y Shved, marcaron la diferencia desde los primeros compases del encuentro.
  • Las segundas opciones: La mala coordinación acompañada de la inexistente actividad e intensidad defensiva del Real Madrid permitió al Khimki ser dueño de ambas zonas. Los rusos dominaron el rebote y consiguieron muchos convertir muchos puntos en segundas opciones. Un dato significativo es el 14-4 en rebotes ofensivos.
  • James Augustine primero y Marko Todorovic después: Son dos viejos conocidos en la Liga Endesa y su nivel no nos debería sorprender. Hoy fueron un dolor de cabeza constante para los interiores del Real Madrid, incapaces de pararles. Augustine fue el amo y señor de la zona durante la primera parte (21 de valoración) y Todorovic apareció en la segunda para ser el jugador más destacado de su equipo (24 de valoración). Ambos estuvieron certeros de cara al aro y sumaron 7 y 8 rebotes respectivamente.
  • El talento exterior moscovita: Rice desaparecido en la primera parte pero decisivo en la segunda, apareciendo en ataque cuando más estancado parecía su equipo y anotando 12 puntos en un abrir y cerrar de ojos que significó la victoria para el conjunto moscovita. Shved, por su parte, tiró de su innato talento para echarse el equipo a su espalda y anotar 6 puntos consecutivos cuando el Real Madrid amenazaba a acercarse a los rusos en el tercer cuarto (terminó con 13 puntos). Monia sumó 10 tantos, Koponen (que tiene un rol secundario) 7, Vyaltsev 6… y Zoran Dragic estuvo horrendo ante los blancos (0 puntos y 0/3 en tiros de campo).
  • Las pérdidas: Mucho tuvo que ver en ellas la agresividad e intensidad defensiva de los rusos, que salieron muy centrados y enchufados al partido desde el primer minuto. Los blancos se vieron sorprendido y no consiguieron ser ellos mismos. Los hombres de Pablo Laso perdieron 17 balones, una auténtica barbaridad en un partido de estas características. Sergio Llull y Sergio Rodríguez no supieron (o no pudieron) dirigir bienal equipo. El Khimki perdió 12 balones, aunque varias pérdidas vinieron cuando el partido ya estaba sentenciado.

El Khimki ha dejado unas sensaciones muy positivas en este partido y el Real Madrid volvió a decepcionar, por cuarta vez esta temporada. Van cuatro derrotas seguidas (tres en partidos oficiales).