Hemos disfrutado con el Saski Baskonia 15/16 muchísimo, toda la pasión que han puesto en su juego les ha llevado a quedarse en el quicio de la finalísima de la Euroliga. Han muerto como vivieron, con apenas un bloqueo, sin ataduras, de la mano de Darius Adams, de los ojos de Bourousis.

Aquí traemos un pequeño análisis de la posesión que les transportaba a la gloria.