Luka Doncic era uno de los protagonistas del día y no ha decepcionado. Y no era un partido fácil para él. Primero, por el recuerdo de la semifinal del año pasado, donde no rindió bien. Y segundo, por toda la expectación mediática que le rodea a cada paso, a un mes del draft de la NBA, con el vicepresidente de operaciones de los Phoenix Suns, James Jones, en primera fila del Stark Arena de Belgrado observando atentamente su partido.

Por eso sus 16 puntos y 7 rebotes fueron más importantes de lo que dicen en la hoja de estadísticas. Así explicaba él el partido del equipo blanco en zona mixta, tras el encuentro: «Hemos hecho todos un gran trabajo en defensa, no dejándoles jugar por fuera y sobre todo parando al Chacho, que no pudiera asistir y anotar, y creo que hemos hecho un trabajo muy bueno»

Un recuerdo, el del año pasado, muy presente en la memoria de los aficionados blancos y que supuso una lección para Doncic: «Lo he dicho muchas veces: esa final fue buena y mala. Mala por perder y buena por aprender. Y creo que aprendí mucho de esa semifinal»

Y por delante, un reto, el Fenerbahçe. Quizá el último en Europa para Doncic: «En la final hay que salir con el corazón, hay que dejarse todo en cada posesión, en cada rebote, en cada ataque y en cada defensa. Jugar con el corazón y no dejarse nada«. Todo, con la NBA en el horizonte, con una frase que deja muy abierto su futuro en respuesta a pregunta de EFE: «Despedirme con la Décima sería muy especial».

(Vídeo: Kia en Zona.com)