La cancha del Buducnost Podgorica se está convirtiendo en una de las más difíciles de toda la Euroliga. El equipo montenegrino, que perdió sus 6 primeros partidos de la competición, dio un golpe de timón tras esas derrotas y ha hecho de su pista todo un fortín. Desde esa jornada 7 allí han perdido CSKA, Baskonia, Barça, Darusafaka y la última víctima, el Real Madrid. Solo el Fenerbahce consiguió salir de allí victorioso.

Y es que el Madrid no tuvo su día y sufrió su cuarta derrota de la Euroliga. Los de Pablo Laso solo consiguieron anotar 60 puntos en el encuentro, su dato anotador más bajo en la Euroliga en 6 años desde el 25 de enero de 2013 cuando anotaron 58 frente al Panathinaikos en el Top 16. Una cantidad de puntos insuficientes para ganar en ninguna pista de Europa. Norris Cole (14) y Bitadze (13) fueron los mejores de un Buducnost que ganó por 13 puntos (73-60, la derrota más amplia del Madrid esta temporada en Europa)

El mal partido del Madrid se debió sobre todo a sus malos porcentajes: 10/27 en tiros de 2 y 8/30 en triples. En total un 31.5%, la 4ª peor marca de la historia del Madrid en esta competición. Hacía 8 años que el Madrid no firmaba un partido por debajo del 32% de acierto en el tiro.

Sergio Llull con 10 puntos y Campazzo con 10 de valoración fueron los únicos jugadores del conjunto blanco que alcanzaron los dobles dígitos en dichas categorías. Un día para olvidar.