55 puntos. Ese es el bagaje ofensivo con el que ha terminado el Real Madrid su partido frente al CSKA de Moscú. Un partido en el que predominaron las defensas y los desaciertos por parte de los dos conjuntos como reflejó su marcador final (55-60). Los de Pablo Laso vieron de esta forma truncada su racha de 13 victorias consecutivas.

Desde el 17 de noviembre de 2010 el Real Madrid no firmaba una anotación tan baja en un partido de Euroliga. En aquel partido frente al Charleroi se quedó en 49 puntos. Los 55 puntos suponen la 4ª peor marca de la historia del equipo blanco tras los 52 de 2005 y los 54 de 2008, ambos en partidos frente al CSKA de Moscú.

Trey Thompkins fue el mejor del Madrid en la anotación con 14 puntos y solo Campazzo superó la decena con 11. Los blancos terminaron el encuentro con un 34% en tiros de 2 y un 28% en triples. El equipo de Laso se marchó al descanso con ventaja pero solo consiguió anotar 22 puntos en la segunda mitad.

En el CSKA el máximo anotador fue Mike James con 19 puntos.