Llegó Gustavo Ayón y renovaron a Ioannis Bourousis pero primer partido importante de la temporada y apareció el de siempre. El Real Madrid venció pero no convenció en su estreno en la máxima competición continental en casa ante el Zalgiris Kaunas lituano y el capitán blanco Felipe Reyes fue la nota positiva del partido para los de Pablo Laso.

11 puntos, 5 rebotes, 7 faltas recibidas y 17 de valoración en solamente 16:07 minutos en pista. No necesitó demasiado tiempo el pívot nacional para ser dominante en la pintura y con un par de acciones positivas en ambas partes de la cancha colocar por delante a los madrileños, y es que -sorprendentemente- los bálticos fueron dominando en el marcador durante una importante parte del encuentro. Felipe Reyes no fue el más valorado del Madrid, y es que con un gran último período Gustavo Ayón consiguió sumar 10 puntos y 6 rebotes que le permitieron alcanzar los 17 de valoración. El Madrid no brilló pero al fin y al cabo consiguió lo más importante: ganar el partido.

Con la llegada de Ayón y la confianza depositada en Ioannis Bourousis por parte de Pablo Laso era de esperar que Felipe Reyes no obtuviera un rol protagonista este año pero el interior no entiende de rols en el equipo y con él en pista se ve un Madrid diferente, más seguro en ataque pero sobre todo más intenso en defensa. Hoy los interiores del Zalgiris no pudieron frenar a un Felipe Reyes que de nuevo se llevó la ovación de su afición, agradecida por su entrega.

El conjunto de la capital de España venció 80-71 al Zalgiris, que por su parte tuvo en el ex-NBA James Anderson (19 puntos) a su mejor hombre. El próximo domingo los de Pablo Laso reciben en casa al FIATC Joventut y la próxima semana tendrán que viajar hasta Rusia para disputar su segundo partido en Euroliga ante el Unics Kazan.