Tras este inicio de temporada y las obligaciones de primeras bajas por COVID u otras circunstancias, el FC Barcelona ha enseñado un repertorio táctico ofensivo y defensivo muy diferente al de las dos últimas temporadas. Como esperábamos y para lo que fue llamado Jasikevicius.

Svetislav Pesic pedía una forma de defender el bloqueo directo con mucha negación frontal y lateral, obligando al rival a cambiar de dirección hacia la guía defensiva de principio. Durante muchos partidos esto les dio mucho rendimiento y de ahí el uso de Hanga en la posición de uno como comité de bienvenida.

Jasikevicius en Valencia enseñó la patita de muchas ideas que le hacen sentir cómodo como entrenador, en la gestión del quinteto en cancha. El suplente de Calathes en la dirección fue Hanga (similitud con la temporada pasada, pese a que él quiera marcar muy definida la diferencia con el pasado táctico). Heurtel no fue importante en la segunda parte en San Petersburgo. En un partido en el que Zenit consiguió desarmar el ataque blaugrana, la opción del francés no fue contemplada, recordemos que ese partido lo dirigió Tomas Masiulis, el tercer entrenador. Y Heurtel ayer jugó minutos de escolta, de generador, compartiendo con Calathes. Vimos quintetos de estatura media importante pero sin 5 y buscando la movilidad y velocidad del 4 en todo momento. Roland Smits jugó el mejor partido de su vida en Euroliga. Ha pasado de ser el 11º en la rotación con Pesic a estar entre los 7 más usados.

“Mažas Kamuoliukas” es la traducción lituana a “Small ball”, Saras pide que su equipo esté “mazas” pero también que esté rápido y preparado por si hay cambios y para correr espacios cortos de recuperación y ayuda defensiva.

Smits y Claver en la posición de 4 es la traducción de una política defensiva de mucha rotación, de defensa de bloqueo directo con bastante energía saliendo a parar balón y la obligación de regresar con hambre para tapar opciones últimas. Al no tener en la ‘Fonteta’ a Mirotic, Jasikevicius impuso quintetos más pequeños (Artem Pustvyi y sus más de 2,15 cm no tendrán mucha continuidad).

El tópico de que ‘No es negociable la entrega total’ lo usamos muchos entrenadores pero el técnico lituano lo ejemplifica en la banda. Necesita un grupo de guerreros, tipo Ivanovic para reflejar lo que tiene en su ideal táctico. Abrines lanzándose a por uno de los últimos balones y dejándose la piel de la cabeza con el primer escalón de la grada es una imagen que dice mucho (aunque por el camino barriera en falta a Prepelic).

Sobre el libro de jugadas o tiempos de ataque, Calathes trata de definir lo que pide el banquillo con menos situaciones de poste bajo para Mirotic que la temporada pasada, hay tiempo de encontrar al hispano-montenegrino y el jugador mismo no tiene las urgencias de demostrar dominio que tenía la temporada de vuelta a Europa. Ante la lesión de Kuric, Alex Abrines ha surgido como la primera arma ofensiva de perímetro, se le esperaba también y Jasikevicius le está mimando en pizarra, pintando bloqueos consecutivos, devuelta esta confianza táctica con buen acierto del jugador internacional español. La temporada pasada en algunos partidos pareció un “torrezno” pero vuelve a ser “Lobezno”. Perdón.

Y cómo no, las series de bloqueo directo llamadas ’Spain’, esa conjunción de pantalla directa con pantalla ciega que llevada por Calathes y la defensa de muchos equipos dejándole tirar se convierte en una compresión espacial de 5 jugadores (defensor de Calathes+ primer bloqueador y defensor+ segund bloqueador y defensor). El base azulgrana es capaz de encontrar los caminos, olfatea la posición de cada defensor y pantalleadores para muchas veces conseguir esos tiros cortos a una pierna. Barcelona se tendrá que preparar ante la defensa de triple cambio que muchos entrenadores (¿Pablo Laso?) les harán en el futuro a esa jugada.

Jasikevicius quiere imponer líneas muy definidas, abrir la opción a quienes más esfuerzo aporten pero la presión llegará y cuando haya que ganar los grandes partidos necesitará las mentes frías y asesinas ofensivas de jugadores como Mirotic o Heurtel en un tono perfecto. La gestión de los estajanovistas ya sabemos que se le da muy bien, el siguiente escalón es convencer a todos de una forma de vivir el baloncesto. La incertidumbre de qué plantilla contarán los entrenadores por la pandemia no juega a favor de ningún equipo, pero este tipo de entrenadores que como Ivanovic (de nuevo) trabaja para conseguir la fe absoluta en la idea, se me antoja como mejor preparación.

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