Baltimore, Maryland. Un niño de 5 años juega contra otros de 10-12 años. Son sus primeros pasos en una cancha de baloncesto. De manera libre, no hay cursos para apuntarse. Es una ciudad complicada donde la calle es el árbitro de la vida. A ese niño no solo le gusta la pelota naranja, el béisbol y el fútbol americano son parte también de su día a día. Va creciendo, mejorando. Se decanta por el fútbol pero su entrenador no le da la confianza que él quería.

De una decepción llegó un regalo disfrazado en forma de futuro: el baloncesto. Es Malcom Delaney.

Promedió 16.3 puntos, 3.4 rebotes, 5.5 asistencias y 19.7 valoración en su última temporada en la euroliga

Pero antes de todo eso ha tenido que remar y muchas veces a contracorriente. Fe, trabajo y constancia en ese camino. Baltimore ha sido la ciudad donde se ha criado y como confiesa él no es fácil encontrar oportunidades para jóvenes afroamericanos. “Muchos toman el camino fácil”, hace referencia sobre la “otra vida” el base en su biografía.

Ese contexto le ayudó a forjar el carácter que tiene hoy. Eso y sus padres, “confiaron en mi siempre, nunca me han protegido a pesar del lugar donde vivíamos, el barrio respetaba a mi familia y nunca caímos en la trampa”.

Etapa universitaria

Su primer año lo jugó en la Escuela The McDonogh y después paso a la Católica Towson. Allí ya era protagonista. Promedio 20 puntos, 4 rebotes y 4 robos en su último año. En esta etapa jugó varios torneos importantes y recibió diferentes premios hasta que en la etapa de “reclutamiento” es designado entre los cien mejores proyectos del país, decimotercer mejor base. Recibió diferentes ofertas de distintas universidades pero se decantó por la de los Hokies (Virginia Tech). Antes de todo esto conoció al que hoy es uno de sus amigos, Carmelo Anthony, en el programa de ayuda para jóvenes ‘Team Melo’. Sus números en la universidad, como su carrera, en progresión:

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A la aventura

John Wall, Evan Turner y Derrick Favors fueron los tres primeros en el draft de 2010. En el quinto lugar aparecía DeMarcus Cousins y en el décimo Paul George. En ningún caso vimos a nuestro protagonista, que se retiró del Draft antes de la fecha límite y en 2011 ya no fue drafteado. Jugó su último año en la universidad y comenzó la mejor etapa de su vida profesional. Un base que escasamente supera el 1.90 de altura pero con grandes recursos técnicos, sobre todo en ataque. Capaz de tirar y botar a un muy alto nivel.

giphy[1]En 2011, durante su primera experiencia en Europa, Delaney firma por el Élan Chalon donde gana la Copa de Francia. Un año después se marcha a Kiev para jugar en Ucrania en el Budivelnyk Kyiv. Allí es elegido en el mejor quinteto de la Eurocup y esto le lleva a fichar por un gran equipo de Europa, el Bayern de Múnich. Y a partir de ahí su carrera ha ido en aumento.

En ese año, 2014, fue el MVP de la final de la Beko BBL y de la Liga Regular. Todo esto le llevó al Lokomotiv Kuban, donde explotó y donde fue el nombre más repetido cada jornada en la Euroliga. Allí le hemos visto firmar actuaciones dignas de los mejores bases de la Euroliga.

¿Regreso a Estados Unidos?

En realidad, Europa no era un pensamiento que tenía en mi cabeza”, decía en una entrevista en Hoopshype donde reconoce que su objetivo, su sueño de niño, era jugar en la mejor liga del mundo.

Y su caso es curioso porque su sueño pudo cumplirlo cuando estaba en Alemania. En los playoffs. Los Rockets se interesaron por él “pero no podían dejar que me fuera, estábamos tratando de ganar un título. Es el sueño de cualquier niño o de cualquier jugador de baloncesto. Pero esta vez no podía hacerlo”.

De pequeño admiraba a Michael Jordan y Allen Iverson aunque el jugador en el que más se fijó fue Pete Maravich. Ahora, cuando vuelve a su ciudad natal, lo hace con un objetivo. Ser la luz que ilumine a esos chicos. El ídolo a quién seguir. No será el mejor jugador del mundo pero sí un ejemplo para los que viven allí y no creen en las oportunidades, donde lo negativo nubla lo positivo.

“En el futuro me gustaría organizar campamentos para los niños. Algunas personas lo hacen por el dinero, pero me gustaría ser una ayuda para los niños, eso es todo. Esto sucederá en un futuro próximo y ya tengo conversaciones para llevarlo a cabo”.

Durante mucho tiempo en su cabeza su único objetivo era poder regresar a Estados Unidos, algo que finalmente consiguió al hacerse un hueco en Atlanta. Una eterna búsqueda cuyo premio duró dos temporadas antes de marcharse a China y terminar recalando en un Barça que siempre le quiso… y con un Pesic que le lanzó al estrellato haciéndole debutar en la Euroliga con el Bayern.

Estoy muy contento y emocionado de estar aquí después de que el Barça mostrase interés en mí durante los últimos 3 años. Quiero ayudar al equipo a ganar campeonatos y dar lo mejor. Soy más maduro y mejor que cuando jugué en la Euroliga. Estoy preparado para liderar al equipo.

Pesic y yo nos entendemos. Me gusta. Quiero ganar campeonatos con él y es más fácil ganar cuando te llevas bien con el entrenador“.

¿Seguirá siendo Malcom Delaney uno de los jugadores más determinantes y visuales del baloncesto continental? Su historia siempre ha partido de abajo, del trabajo en silencio y el progreso nada vertiginoso. Pero siempre creciendo, siempre llegando arriba.

Fuente: Página oficial, Euroleague, VTB League, Beko BBl, Hoopshype