Cualquier parecido entre el Khimki de la temporada 18/19 y el que veremos en la próxima Euroliga será fruto de la casualidad. Un equipo que ha llevado a cabo una profunda reconstrucción que ya empezó mediado el pasado año cuando dos de sus estrellas que continúan este año sufrieron lesiones (Shved y Anthony Gill) y Bartzokas dejó su sitio en el banquillo a Rimas Kurtinaitis.

Han sufrido bajas importantes como la de Jordan Mickey (Madrid) o Stefan Markovic (Virtus) pero se han llevado a cabo 10 fichajes, algunos de ellos de renombre. Su juego interior, la dirección, tiro exterior… prácticamente ningún engranaje ha quedado sin tocar en un Khimki que aspira a mejorar su 9-21 del pasado año tras disputar los playoffs en la 17/18. Una inversión, ¿pensando en pistar la Final Four por primera vez?

Los fichajes de mayor renombre han llegado en las posiciones interiores y desde Estados Unidos. La contundencia de Timofey Mozgov y la versatilidad ofensiva de Jonas Jerebko permitirán al equipo ruso muchas mas alternativas ofensivas más allá del Shved-sistema practicado las últimas temporadas. A ellos se suman dos jugadores con experiencia en la Euroliga como Jeremy Evans (2º mejor taponador el año pasado) y Devin Booker (Bayern), además de los 220 centímetros de Andrei Desyatnikov.

Todo lo anterior sin olvidar a un Anthony Gill que podría buscar acomodo en las posiciones de alero aprovechando su movilidad y tiro exterior que hace dos temporadas le hizo firmar un 33 de 69 (48% en triples). Una posición que también se ha reforzado con Sergey Karasev llegado desde el Zenit (casi 17 puntos de media en la pasada Eurocup) y con un viejo conocido de la Liga Endesa como Janis Timma que el año pasado gozó de pocas oportunidades en el Olympiacos.

Por fuera más madera. Shved seguirá siendo el referente ofensivo siempre que se mantenga sano y no necesitará forzar tanto los lanzamientos y tomar tantos tiros como las pasadas dos campañas. En los 14 partidos que disputó el pasado año anotó más de 4 triples por encuentro mientras que Dairis Bertans acumuló un 53% en triples. Una permanente amenaza exterior por parte de ambos y mayores espacios en el ataque.

Y en la dirección se cambian los cromos pero se mantiene la apuesta. Llega Stefan Jovic desde el Bayern (al igual que Booker), un base que piensa antes en el pase que en el tiro, algo necesario en un equipo con tantos posibles ejecutores en el ataque. Vialtsev volverá a aportar profundidad y llega Chris Kramer desde el Lietuvos Rytas, un base que debutará en la Euroliga a sus 31 años y que el año pasado promedió 4.6 asistencias por partido en la Eurocup.

Así queda su plantilla:

Jovic – Kramer – Vialtsev
Shved – Bertans – Zaytsev
Karasev – Timma – Monia – Valiev
Jerebko – Evans – Gill
Mozgov – Booker – Desyatnikov

Entrenador: Rimas Kurtinaitis